El fin del mundo

meteoritoya
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Diseño de camiseta para aquellos que esperan el fin de la humanidad de la forma más espectacular posible: ¡arrasada por un meteorito!
Diseño dedicado muy especialmente para Josemi.

Como banda sonora que acompañe a esta camiseta, qué mejor que la canción de REM It’s the end of the world.

In silico 1 Opinión »
Autor: Lughnasad

¡1000!

Esta es la anotación número 1000 en Zentolos, un número realmente redondo. 1000 anotaciones en las que hemos intentado transmitir nuestra visión del mundo y aunque queda poco por inventar, siempre hemos intentado, con más o menos acierto, dar nuestro punto de vista.
Que esta anotación sirva para agradecer a todas las personas, la mayoría anónimas, que nos leen todos los días, a los que leen algo y se van sin dejar rastro, a los que comentan de forma asidua, a los que comentan de vez en cuando, incluso a nuestro primer y único medio-troll (todo un adivino el tío), en fin, gracias a tod@s por estar ahí.
Como no podía ser de otra manera, aquí dejo un pequeño vídeo: si una imagen vale más de mil palabras, más de 100 imágenes que recorren la historia de Zentolos valdrán como mínimo, como mínimo: 1000 anotaciones.

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La música de Telephunken (¡es evidente!) y Sigur Ros

General, In silico 9 Opiniones »
Autor: Lughnasad

Viaje por el Sistema Solar

Animación que refleja el viaje de una nave espacial desde los confines del Sistema Solar hasta un planeta muy especial…


Música: Así habló Zaratustra de Richard Strauss

Zentolo mutante

En septiembre del 2008 Electronic Arts puso a la venta el juego desarrollado por Maxis y diseñado por Will Wright , Spore, un juego que hasta ese momento había levantado una gran expectación desde sus primeras noticias allá por 2005. Al igual que en otras ocasiones, se había creado un enorme hype y al igual que en otras ocasiones nada resultó tan espectacular como a priori se prometía.

El juego podría definirse como un simulador de evolución, en el cual nos hacemos cargo de una serie de formas de vida desde sus fases más elementales (unicelulares) hasta, por medio de procesos evolutivos generación tras generación, dotarlo de una inteligencia que le permita conquistar una tecnología suficiente como para expandirse y colonizar otros mundos.

Como ya hemos dicho, el juego no triunfó como se esperaba, aunque hay que reconocer que el creador de criaturas de Spore da para unas cuantas horas de diversión y experimentación.

Podría parecer que observar durante un par de minutos a un Zentolo Mutante no es la mejor forma de invertir nuestro tiempo (lo cual es totalmente cierto), pero las capacidades bailarinas de nuestro amigo en ese entorno tan hostil y al ritmo de una de las creaciones musicales de Iamato, es algo que no tiene precio.

Si alguien quiere jugar un rato a ser dios (uno pequeño), puede descargar una demo de la página oficial del juego. No es totalmente funcional pero para comenzar a crear nuestro ejército de criaturas es más que suficiente.

Pádel Nuestro

Curioso nombre el propuesto para el club de Pádel de Lugo: Pádel Nuestro (enlazo esta noticia, por que de momento no tienen página propia)
Humm me estoy imaginando su logotipo…

padel nuestro

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Autor: Lughnasad

Abecedario con etiquetas de cerveza

Abecedario hecho con etiquetas de cerveza procedentes de mi colección de botellas.

Abecedario de cervezas

In silico, Zentoladas 6 Opiniones »
Autor: Lughnasad

Malditos coleccionables

El verano se acaba y la vuelta al trabajo es la noticia más destacada de los informativos televisivos, las portadas de los periódicos y demás medios de comunicación.

Todos los años es lo mismo, a finales de agosto, hay que soportar el insoportable anuncio de El Corte Inglés con unos niños repelentes que vuelven ¿felizmente? al cole; los consabidos consejos (¡que no funcionan!) para superar el estrés post vacacional y cómo no, la avalancha de coleccionables.
Porque, como cada año, tenemos que sufrir ese empeño insistente para que coleccionemos soldaditos de plomo de la guerra de los 100 años, esos horripilantes relojes que ya no gustan a nadie, o ese robot que nunca llegarás a montar y que encima no va a funcionar bien. Basta ya. Desde el apartado editorial de Zentolos, que sí nos preocupamos, de verdad, por nuestros queridos lectores, os proponemos un par de coleccionables que os harán la vuelta al trabajo mucho más divertida. A la mierda la tristeza por que se hayan acabado las vacaciones y ya no puedas tomarte esas cervecitas en la terraza del chiringuito mientras sacas pelusillas del ombligo; a la mierda las formalidades con esa compañera pelma que no te deja en paz preguntándote todo el rato, ¿qué tal de vacaciones? para luego abrasarte con todo lujo de detalles y miles de fotos familiares en Flickr de sus vacaciones de crucero por las islas del mar Egeo.
Aquí está la solución. Disfruta de los auténticos coleccionables que llenarán tus ratos de ocio durante el próximo invierno y recuerda: envía rápido la suscripción, la edición es limitada.

Boñigas del mundo

Cacas de leyenda

La naturaleza no es fractal

Fractal

El título de este post contradice frontalmente una afirmación que sin duda hemos escuchado en numerosas ocasiones. Es frecuente escuchar aseveraciones tales como: “El sistema de redes capilares del sistema circulatorio es un fractal” o “La línea de costa es un fractal” o “Una nube es un fractal“. En realidad lo que se quiere decir es que existe un modelo fractal que se aproxima bastante a dichos objetos o entidades. Debemos entender fractal como concepto matemático, como abstracción. Sería por tanto tan absurdo hablar de fractales en la naturaleza como de esferas o de rectas.

Las historia de los fractales comienza a finales del S. XIX. Casi inmediatamente levantan pasiones enfrentadas. Por un lado existían matemáticos fascinados por las asombrosas propiedades que estos nuevos modelos lucían y por otro lado había quien llegaba a tildar de “plaga lamentable” esa fascinación por las nuevas entidades que desafíaban los más profundos cimientos de la geometría de la época.

El término fractal fue acuñado en 1975 por Benoît Mandelbrot (descubridor de uno de los más bellos y complejos conjuntos matemáticos, que lleva su nombre) a partir de la palabra latina fractus (quebrado, fracturado). Su definición matemática está por determinar aunque básicamente los fractales se caracterizan por dos propiedades:

· Autosemejanza: Implica invarianza de escala, es decir, el objeto fractal presenta la misma apariencia independientemente del grado de ampliación con que lo miremos. Por más que se amplíe cualquier zona de un fractal, siempre hay estructura, hasta el infinito y aparece muchas veces el objeto fractal inicial contenido en si mismo.

· Autorreferencia. La autorreferencia determina que el propio objeto aparece en la definición de sí mismo, con lo que la forma de generar el fractal necesita algún tipo de algoritmo recurrente.

Hay gran cantidad de fractales. Muchos con nombre propio y la gran mayoría de gran belleza. Podríamos citar entre los más conocidos: El conjunto de Cantor (aparentemente un segmento de longitud cero), la curva de Hilbert (una asombrosa curva de dimensión 2 que rellena un plano), la curva de Koch (de dimensión 1,2618 y que abarca un área finita con un perímetro infinito), el triángulo de Sierpinski, o la esponja de Menger (de superficie infinita y volumen nulo) entre muchos otros.

Sin embargo, volviendo al tema original que da título a este post, quizá debamos hacer alguna excepción y reconocer en la naturaleza al menos un verdadero fractal, con todas sus características ideales intactas y en todo su esplendor matemático. El siempre genial Asimov lo expresaba así en su ensayo El secreto del universo:

Creo que, esencialmente, el Universo presenta propiedades fractales muy complejas, y que la actividad científica participa de estas propiedades. Por consiguiente, cualquier aspecto del Universo que no se comprenda todavía y cualquier aspecto de la investigación científica que no se haya resuelto todavía, por muy pequeños que sean en comparación con lo que ya está comprendido y resuelto, es de una naturaleza tan compleja como la del Universo original. Así que nunca terminaremos. Por muy lejos que lleguemos, el camino que nos quedará por recorrer será tan largo como al principio; ese es el secreto del Universo.

¿Qué es un Zentolo?

Zentolo

¿Y tú me lo preguntas…?

Elemento: fuego


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