Por razones laborales, es probable que, en las próximas semanas, tenga que hacer un viaje hasta tierras teutonas (abstenerse del chiste fácil). El viaje lo organiza una importante empresa tecnológica con sede en Alemania y es un curso en castellano para manejar el software del equipo en cuestión. Lo que más me choca es que en esa semana marcharemos para aquellas tierras unos 30 o 40 españolitos, viva el landismo, a recibir un curso, en castellano, en Alemania, impartido por una sola persona…Quizás alguien aplique con demasiado rigor aquello de si Mahoma no va a la montaña…porque no será más fácil desplazar a un tipo de Alemania a España, que 40 de España a Alemania. Sin duda, vivimos tiempos extraños.