El último día
Le llaman la Milla Verde, pero en realidad es el puto corredor de la muerte. Llevo en esta situación unos 15 años y la mayoría de mis pensamientos ya no son capaces de salir de estas cuatro paredes. He olvidado la cara de la gente. Creo que si saliese ahora al exterior me volvería loco porque sería incapaz de reconocer tantas caras distintas, y es que en los últimos cuatro años apenas he visto 5 rostros diferentes, y excepto el de mi abogado, todos me resultan repugnantes. No voy a hacer un alegato de mi inocencia, sería algo demasiado obvio. Sólo puedo decir que después de tanto tiempo ya no soy capaz de recordar si soy o no culpable. He pasado por tantas declaraciones ante jueces, abogados y policías que ya no soy capaz de saber qué fue cierto o no, qué avatares me llevaron a esta penosa situación. Ayer me comunicaron que hoy era mi último día. Es fácil de decir: MI ULTIMO DIA, pero ninguno de vosotros sería capaz de asimilar sin volverse loco, que hoy es vuestro último día. Los guardas están más atentos conmigo y eso lo único que hace es recordarme que me quedan menos de 3600 segundos.
3559…3558…3557
Me han sugerido que hoy puedo cenar lo que quiera, pero después de años comiendo esta bazofia, ¡qué coño voy a pedir en mi última cena! Apenas podría tragar un poco de pan y vino ¿Quién puede pedir una cena especial sabiendo que esa comida por primera y última vez no hará su recorrido natural?
No puedo pensar en otra cosa.
2523…2522…2521…
Ahí viene la cena, pero no puedo ni tragar un bocado. El guarda se disgusta pues me dice que hoy se han esmerado, ¿por qué se tienen que esmerar precisamente hoy?
Empiezo a notar temblores en el abdomen y en las piernas. El miedo se apodera de mí. Desde hace años no creído en dios, no me hacía falta. Pero ahora tengo miedo. Una terrible oscuridad me nubla la mente, ¿cómo será morir?
1874…1873…1872
¿Cómo será morir sabiéndolo? La gente muere todos los días, pero se mueren ellos, no yo. Su experiencia no me sirve de mucho. Además mucha gente muere de repente, apenas se dan cuenta de lo que está pasando cuando ya no están vivos. Pero no es mi caso. Yo voy a sentir todos y cada uno de los síntomas de morirse. ¿Cuándo sabré que ya estoy muerto? No sé, me quedo en blanco y con pánico.
1143…1142…1141
Oigo ruidos. Estoy aterrado. Oigo pasos. La puerta de la celda se abre con una suavidad que me desespera. El resto de la gente hace todo a cámara lenta, como si así pudieran sacar de mi cabeza la muerte. Pero no lo soporto, necesito actividad, extrañamente necesito sentirme vivo estos últimos segundos.
958…957…956
Los pasos eran de un guarda y el cura de la prisión. Lo mandé a la mierda en cuanto vi su cruz y su libro. Me arrepiento. Quizás ese hombre, que ha visto morir a tantos, podría ayudarme. Preferí mantenerme firme en mis principios, unos principios que ahora no sirven para nada.
600…599…598
Es la hora. Hace un rato han probado la silla. Lo sé por que se ha ido la luz y juro que no puedo estar más asustado. Creo que no voy a ser capaz de ponerme en pie. Necesitaré ayuda para caminar. ¡Qué manera más indigna de morir! Arrastrado por dos desconocidos. Voy con la cabeza gacha, sólo veo ese odioso linóleo verde del suelo, no puedo mirar a otro sitio. Oigo un ruido lejano de los otros presos que se despiden de mí. Alegres mientras puedan seguir haciéndolo. La próxima vez quizás les toque a ellos.
297…296…295
Me colocan en la silla, delante de un cristal. Me amarran las manos y los pies ¿Adónde creen que me voy a escapar? Noto odio a mí alrededor. Y no puedo más, deseo morir ya, esta espera es insoportable. ¿Cómo será la frontera entre lo vivo y lo muerto? ¿Quizás algunas partes de mí se mueran antes que otras? Dios mío no puedo más.
3…2…1
El trallazo de miles de voltios se nota en toda la prisión.
Un suspiro de ¿alivio? recorre la sala tras el cristal. Los padres de los niños asesinados creen que esta noche podrán, por fin, dormir.
Sin embargo ninguno de ellos es capaz de conciliar el sueño mientras recuerdan cómo un hombre se freía ante sus ojos.
Ninguno de ellos ha encontrado el consuelo deseado.
Ninguno de ellos ha encontrado la justicia prometida.
Ninguno de ellos desayunará mañana con sus hijos perdidos.
Mientras, en un lugar no tan lejano la rueda del Karma gira de nuevo…
…1…2…3
Auto Relatos, Campañas
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Autor: Lughnasad






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