Esta semana parece que vivo una vida que es un bucle infinito. Primero, volvía Ramonchu a TVE y provocaba una desgraciada cascada, con perdón, de posibles retornos.
Hoy descubro que la casa real también parece atrapada en el tiempo. La noticia de hoy es que Froilán, el nietísimo, el hijo de la infantalimón, se ha pegado un tiro en el pie. ¿Que escalofríos habrán sacudido al renqueante y sufrido abuelo, al recordar su pasado?
¿Qué hubiera pasado si, en vez del hijo de la infantalimón, la escopeta la hubiese disparado alguno de los hijos de la infantanaranja, mucho más avispados (gracias a la aportación genética de su padre, el genial deportista Urdangarín)? Seguro que se habría cargado a media casa real infantil…menos pretendientes para un único puesto.
Es que lo de los tiros le va al hijo tanto como al padre.
Ja, ja, qué bueno. La verdad es que dicen que sí…