El psiquiátrico de Castro Ribeiras de Lea se inauguró en el año 1954 y era el único centro de ese tipo en todo el noroeste peninsular.
Su estructura tenía un diseño panóptico que recordaba más a una cárcel o a una fábrica que a un centro de salud. Muchas de sus pequeñas habitaciones aún permanecían cubiertas de un frío azulejo blanco, más propio de una zona de baños, que de una acogedora habitación. Interminables pasillos más propios de un escenario de película de terror, aguardando las pedaladas de las gemelas del hotel Overlook. Un lugar también lleno de historias lamentables, como la de aquella chica que se arrancó los ojos nada más ingresar en el centro. El lugar contaba con su propio cementerio, donde iban a reposar aquellos hombres y mujeres olvidados del mundo, que ni siquera en la muerte se alejaban del lugar que los tuvo cautivos en los últimos años de su vida.
Este fin de semana pasado fue cerrado de modo simbólico, con una gran exposición de casi ochenta artistas lucenses, llamada EntoleARTE (un juego de palabras, que sería algo así como, EnloqueceRTE).
Estas fotos pertenecen a esa visita. En ella se mezclan imágenes de cómo está el centro en la actualidad, e imágenes de la visión artística ofrecida por algunos de los autores.
Personalmente fue una visita dura, saber que hasta hace dos meses los enfermos aún recorrían esos pasillos, en un edificio en un estado bastante lamentable, me dejó un poco impresionado.
Las fotos individuales puedes verla en el álbum llamado EntoleARTE en Flickr
Me has recordado al libro de Los renglones torcidos de Dios, de Torcuato Luca de Tena. Una sensación parecida de desasosiego la viví cuando visité la antigua cárcel de Torrero de Zaragoza antes de su demolición. Era un sitio lóbrego y triste.
Hace siglos que lo leí, pero sí que lo puede recordar.
A mi me impactó mucho, ver el estado bastante lamentable de las instalaciones y saber que hace dos meses, ahí estaban los internos y los médicos y los cuidadores.
Son sitios que tienen algo especial, como si el lugar tomase conciencia de las penurias ahí pasadas. Me imagino que lo de la cárcel sería algo muy similar.
Pffff, bonitas fotos, pero yo no sé si hubiera tenido tragaderas como para enfrentarme a un lugar así.
Gracias por lo de las fotos, Mr.
En cuanto a lo de enfrentarse a un sitio así. La verdad es que a mi también me impresionaba un poco ir, pero no hay nada mejor que enfrentarse a los miedos personales. Tampoco voy a negar que hay un cierto componente de morbo en todo esto, y por supuesto el cierre del centro con una fiesta cultural me parece una forma magnífica de darle carpetazo a un sitio que es historia (buena o mala) en la provincia de Lugo.
Saludos
las fotos son duras, así que la visita…..
Si los lugares así son… bueno, ya sabemos todos cómo, imaginad cómo es el exterior para ellos.
Los “manicomios” se cerraron, se supone, por ser centros inhumanos, pero no se han ofrecido alternativas válidas, los cierres han sido un lavado de cara.
La alternativa pasaría por tener buenos profesionales, y después de visto todo lo que he visto, desgraciadamente debo generalizar: escasean.
Leer a Foucault fue revelador, parecía que él había estado en todas y cada una de las visitas de mi hermano a hospitales, consultas, residencias…. es un juego de poder, una crónica de una victoria anunciada, en la que los ganadores se limitan a prepararse para ver si pueden serlo un poco más, comprobar hasta dónde puede llegar su poder de control
En fin, como tantas otras cosas, sólo sabes de lo que va cuando te toca… el resto, sólo supositorios, digo, suposiciones
(vaya, oigo chillar… España ganó? o al menos la Roja?)
La verdad es que es un tema muy interesante, porque la misma definición de locura es una locura. ¿qué es estar loco? ¿no seguir la norma establecida? ¿establecida por quién? ¿son los medicamnetos la única solución? ¿o es la forma en la que la persona vuelve al redil de la normalidad, pagando un buen peaje, por cierto? Me imagino, por lo que cuentas, que estas preguntas habrán rondado por tu cabeza y ojalá les hayas encontrado explicación (al menos “tu” explicación.
Saludos y reitero las palabras de (re)bienvenida.
Por cierto, sí, la roja ganó, no sé si hizo lo mismo España , je, je