En 1929, la gota que colmó el vaso fue el crack de la bolsa de Nueva York, pero la crisis llevaba unos años gestándose. En los locos años 20, en Estados Unidos se produjo un boom de la industria del automóvil. Se crearon millones de puestos de trabajo relacionados con dicha industria. La clase obrera comenzó a disponer de dinero para gastar en bienes materiales. Los bancos ayudaron a crear un estadio de euforia. A pesar de la ley seca, el crédito embriagó a la incipiente sociedad consumista estadounidense. Todo el mundo quería disponer de un coche y para ello la gente comenzó a pedir créditos e invertir en bolsa…el crack estaba a la vuelta de la esquina,la crisis afilaba sus garras. La respuesta inicial fue la austeridad del estado lo que provocó una oleada de pobreza sin límites hasta que Roosevelt aplicó una serie de medidas denominadas el New Deal, dinero público para reactivar la economía, para acabar con el paro. Se cuenta que incluso se contrató a trabajadores con dinero público que hoy hacían un hoyo y al día siguiente lo tapaban.

Cambiemos coches por casas…¿os suena?

Imprescindible el documental, 1929 La gran depresión de William Karel.