Con motivo de la pasada celebración del Campeonato Europeo de Atletismo, se me ocurrió analizar la progresión de los Récords del mundo a lo largo del último siglo en diferentes especialidades atléticas.
Mi idea preconcebida es que parece que estamos llegando a cierto límite y que, lógicamente, cada vez es más complicado batir un récord del mundo. Por otro lado, sería lógico pensar que en un determinado momento se podría llegar a alcanzar marcas casi imposibles de superar por el ser humano.
Así que empecé a recopilar datos sobre la progresión de los récords del mundo en las 23 especialidades atléticas masculinas que recoge la Federación Internacional de Atletismo. Esos datos históricos, agrupados por especialidad, los puedes encontrar gracias al enorme trabajo de una página llamada Athletix. Recopilados los datos, pasamos a analizarlos poco a poco.

Antigüedad de los récords actuales.
El primer análisis es ver en qué año se batieron los récords que están en vigor en la actualidad. En esta primera fase ya podemos ver algunos hechos interesantes.
La mayor parte de las disciplinas que implican carreras tienen récords posteriores al año 2000. Por ejemplo, los récords de 100, 200, 800, 5000, 10000, 110 vallas, maratón, 20 y 50 kilómetros marcha, los 4×100 se han batido después de esa fecha. Sólo los 400, los 400 vallas y los 1500 fueron batidos en los años 90.
Todas las disciplinas que implican algún tipo de salto (salto de altura, pértiga, longitud y triple salto) tienen marcas inamovibles desde la década de los noventa. De los noventa también son los récords de 400, 400 vallas, 1500, 4×400.
Las disciplinas que engloban el lanzamiento son los que más tiempo llevan imbatidos, a excepción de la jabalina (1996). De hecho, las plusmarcas del lanzamiento de disco y de martillo son, ambas del año 1986, es decir, son marcas de hace 27 años.

Como consecuencia de este primer análisis, podemos hacernos la siguiente pregunta, ¿tienen los récords una distribución uniforme a lo largo del tiempo en una especialidad? Es decir, ¿esperamos que cada pocos años se batan récords o hay períodos más o menos largos en los que no se producen plusmarcas en una determinada especialidad? En principio, podemos pensar que esa distribución no es uniforme, porque inmediatamente nos viene a la cabeza una disciplina como el salto de longitud y el famoso récord de Bob Beamon, que tardó 23 años en ser batido. Pero, ¿apoyan los datos esta idea?
En la siguiente gráfica podemos ver todas las especialidades, el año en el que se batió el récord actual (en azul) y los períodos en los que pasaron 10 años o más en batirse una marca.
Records
Récords del mundo de atletismo. Pincha para ver en grande

Como se puede ver, en casi todas las disciplinas ha habido parones, períodos largos en los que no se ha batido la marca.
En algunos casos, seguramente estén implicados problemas técnicos, por ejemplo en las carreras cortas, sólo desde el año 68 se pudieron hacer mediciones electrónicas, ajustadas a la centésima o milésima de segundo. Antes de esa época la medición era manual, ajustada a la décima. En otros casos, el cambio del material de la pértiga o de la jabalina ha provocado cambios en los récords que se han ido adaptando a los nuevos materiales empleados.
Pero dentro de todas esas variaciones intrínsecas a cada especialidad, parece sugerirse ciertos patrones. En la década de los años 10 del siglo pasado, nueve pruebas permanecieron sin ser batidas y a principios de la década de los 40, fueron once las disciplinas. Son los períodos de tiempo en los que más pruebas han permanecido inalteradas y que coinciden, más o menos en el tiempo, con las dos guerras mundiales. No está claro que eso sea la causa, habría que profundizar mucho más en el tema, pero sí que parece haber cierta asociación temporal.
Como dato anecdótico, señalar que el período más largo sin batir un récord, fue en el lanzamiento de martillo en el que una plusmarca permaneció imbatida desde 1913 hasta 1949, nada más y nada menos que 36 años.

Parece claro, pues, que en casi todas las disciplinas hay períodos de peores marcas, períodos en los que parece haber cierto estancamiento, pero ¿cómo se comporta individualmente cada disciplina?, ¿siguen los registros una pauta temporal?, ¿hemos llegado al límite?
Para responder algunas de estas preguntas, pasamos a analizar los datos de algunas disciplinas de forma individual. En las siguientes gráficas se puede ver la evolución de las plusmarcas a lo largo del tiempo. Cada punto representa una marca y el año en el que se consiguió. La línea es una línea de tendencia de ajuste cuadrático, el valor de R2, representa el ajuste de la curva a los datos. En todos los casos el ajuste ha sido muy bueno. La línea de tendencia nos permite visualizar aquellos datos que se salen de la “norma”, nos permite sugerir si los datos actuales son los esperados y nos permite inferir cómo se comportarían en el futuro, si esa línea de tendencia no variase.
Con un ejemplo se entenderá mejor.
En este caso empezamos con la nueva reina del atletismo, los cien metros.

100m
En este caso, vemos cómo los datos reales, se ajustan bastante bien a la línea de tendencia, excepto en los últimos, donde podemos ver que el actual récord del mundo de Usain Bolt es una marca bastante por debajo de lo esperado, una marca no esperada a estas alturas.

Veamos, más ejemplos, los doscientos metros lisos
200m
Los doscientos parecían una prueba estancada hasta la llegada de Michel Johnson. Usain Bolt ha vuelto a dejar el récord por debajo de lo esperado.
Hasta el momento hemos visto dos pruebas una en bajada constante y otra un poco estancada, pero en ambos casos son pruebas en las que no ha habido demasiados récords del mundo y por lo tanto no hay muchos puntos azules.

La prueba en la que mas récords se han batido es la pértiga, una disciplina marcada por el material que se emplea para saltar. Una prueba que parecía estancada en los años sesenta y que gracias a los nuevos materiales ha dado un gran impulso hasta la llegada del grandérrimo Sergey Bubka, cuyo récord de 1994 parece en la actualidad inalcanzable para nadie.
pertiga

Una de los casos más atípicos del atletismo, es el salto de longitud, una historia marcada por dos saltadores, Jesse Owens y sobretodo el estratosférico salto de Bob Beamon de México 68
Como se puede en la siguiente gráfica esos dos saltos han marcado la historia de esta disciplina. Como en otros casos la longitud es una modalidad absolutamente estancada y con marcas actuales muy lejos de lo esperado.
longitud

El caso del salto de altura es bastante especial, parece una de esas disciplinas marcada por la irrupción de un genio que lleva la competición a otro nivel, un adelantado a su tiempo que provoca marcas excepcionales. En este caso los saltadores John Thomas y Valery Brumel son un claro ejemplo. Curiosamente Brumel fue el último recordman en saltar a rodillo, y se puede ver claramente el parón provocado por la irrupción del estilo Fosbury en 1968.
altura

Para acabar un par de figuras con disciplinas relacionadas con el lanzamiento, el peso y el disco. Dos pruebas con una historia similar en las que atletas muy destacados consiguieron marcas adelantadas a su tiempo a mediados de los años 60. Los récords actuales tienen más de veinte años de antigüedad.
peso
disco

Hemos visto un repaso histórico a los récords del mundo de atletismo y para finalizar nos queda responder a la pregunta del título de esta anotación. Para ello volvemos a la gráfica inicial, recordando esos dos períodos I y II Guerra Mundial en las que aparecen períodos prolongados en los que en diferentes pruebas no se batían las plusmarcas anteriores. Si hacemos lo mismo con la época actual, vemos los actuales períodos de más de diez años (en naranja) en los que no se ha batido el récord de la prueba.
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Récords del mundo de atletismo. Pincha para ver en grande

Es una situación comparable a los períodos previos, relacionados con las guerras mundiales, pero en este caso no parece existir una causa evidente, o es que, ¿estamos llegando al mismo límite del ser humano?