Feijóo debe dimitir porque la publicación de unas fotos, realmente comprometedoras, no es admisible en un estado de derecho, o del revés. Pero antes de que pidamos su dimisión inmediata, analicemos las consecuencias de la publicación de cada instantánea.

1.-La cremita


No es admisible que un presidente autonómico no sepa echarse bien la cremita. Si no es capaz de hacer eso, cómo va a gobernar un país. Además, la mirada del delincuente, para aclarar, el que no lleva gafas, tiene cierto tufillo filogay y eso que vemos en las espalda de Feijóo a lo peor no es cremita y es cremazo y eso es menos admisible aún que lo primero. Así que, dimisión por torpe o gay depravado.

2.- La barquita

No es admisible que Feijóo parezca el lacayo del narcotraficante, para aclarar, el de bañador rojo. No es serio, que el presi se deslome, mientras el otro mira, con pose filogay. Menos admisible, todavía es que deslome remando en una lancha a motor…por dios, presi, use la cabeza. Así que, dimisión por lelo, sumiso y mirada gay.

3.- Esto…filogay

Esta no tiene mucho que comentar, el rollo filogay salta a la vista. O eso, o bien estaban posando para la portada de un disco, su debut como dúo al estilo, Los Pecos. Así que, por una o por otra, dimisión, hoooombre, dimisión.

4.- Un poco de estilo

Esta es la definitiva. Feijóo saliendo del arma…digo, de la parte de atrás del todoterreno del narcotraficante y con esa CHAQUETA A CUADROS. Sólo por haberse puesto esa chaqueta debería dimitir ya. Es más. Si la hubiera usado en la campaña electoral, jamás habría conseguido ganar las elecciones. El rural gallego no le perdonaría semejante aberración, jamás. Así que, dimisión.
5.- Reincidente

Hace unos años, en la peor ola de incendios de los últimos años, apareció superFeijóo para sofocarlos a todos. El superFeijóo bombeiro, creó estilo en la pasarela de Meilán. Pantaloncito vaquero, camisa blanca impoluta y manguerita con chorrito. Así que, por reincidencia temeraria y poco fotogénica, dimisión, dimisión y dimisión, copón ya.