Cuando uno se inicia en el cultivo de su propia huerta es fundamental tener cierto orden y cierto control sobre las cosas que está haciendo. Esto es importante porque la experiencia, la de los otros y la propia que vamos adquiriendo con los años, necesita tener ciertas referencias para saber si lo que se ha plantado ha resultado bien o mal, si haciendo de esta o de aquella manera, es mejor o peor. Por ese motivo, creo muy importante tener un Diario de la huerta donde iremos anotando todo aquello que nos parezca importante.

Una sección imprescindible dentro de este diario es anotar qué plantamos y dónde los plantamos. En un huerto pequeño, con unos pocos bancales, estas anotaciones podrían parecer innecesarias, pues pensamos que tenemos una buena memoria para acordarnos dónde hemos plantado las patatas este año y dónde las zanahorias, pero la cosa se complica si llevamos una buena rotación de cultivos. Porque, quién se puede acordar, por ejemplo, dónde sembró los ajos los últimos cuatro años. Sinceramente, es casi imposible. La cuestión, además, se acabará complicando, pues normalmente, el tamaño de la huerta tiende a aumentar con el paso de los años y con ella, evidentemente, el número de bancales en los que hay que recordar qué se ha plantado y cuándo. Como ejemplo, mi huerta creció desde los 10 bancales iniciales (unos 100 metros cuadrados de huerta) hasta los 15 actuales, más un invernadero. A todo esto hay que añadir, que con el paso de los años, también van a aumentar el número de especies y variedades que plantemos. Es algo inherente al agricultor aficionado. Como podemos observar, la ecuación se complica con el paso de los años.

Así que es importante llevar una buena anotación, que sea sencilla de actualizar y que, de un simple vistazo, podamos visualizar que hemos plantado en un mismo bancal los últimos años.

Lo primero es hacer un croquis de los bancales de la huerta. Hacer un diseño a escala aproximada, etiquetando a cada bancal con un nombre. Aunque parezca mentira, yo no me he complicado mucho la vida y he usado una hoja de cálculo, tipo Excel, para hacer este croquis. Las principales razones fueron las cuadrículas que permiten dibujar a escala los bancales, que es fácil de dibujar en ella y que me permite tener cada bancal en una hoja de cálculo independiente.

familias

El segundo punto a tener en cuenta, es hacer una lista, que se va a modificar con el tiempo, de las especies y variedades que cultivamos en nuestro huerto familiar.
Además, deberemos tener en cuenta las familias a las que pertenece cada especie. Esto es muy importante, porque en las rotaciones, no sólo hay que tener en cuenta que no podemos repetir las mismas especies en los mismos sitios, sino que además, no podremos repetir las mismas familias en las mismas zonas del bancal.
Una opción para facilitar este esquema, es asignar a una misma familia un color, de modo que todas las especies de esa familia puedan ser rápidamente identificadas y de un vistazo rápido podremos ver en el esquema si se repiten las familias en el mismo bancal.

El tercer punto, es obvio, pero fundamental para que el método funcione. El esquema tiene que estar perfectamente actualizado, porque de otro modo deja de ser útil. Así que es imprescindible, ser ordenado y constante.

Con todo esto en mente, cuando, al llegar la primavera, empecemos a planificar la huerta, podemos hacerlo de un modo rápido y sencillo basándonos en la información que tenemos de cada bancal en los últimos años. Para acabar, os dejo un ejemplo de cómo quedaría este esquema a lo largo de los años.

Planificación_huerta