Última de las secciones que componen el Festival CineOn y que prácticamente ha absorbido todo mi tiempo entre visionados y la realización de estas reseñas que han copado el blog este último mes. Como soy jurado de la sección, no pondré las notas hasta pasado el festival.

El paso de la niñez a la adolescencia ha sido tratado innumerables veces en el cine, supongo porque es una etapa crucial en la que empezamos a consolidar nuestra personalidad, a descubrir el mundo con nuestros propios ojos, a descubrir el amor y que las cosas, quizás, no sean tan fáciles como pensábamos. La colina de las amapolas es un cuento sobre ese paso importante, que es la toma de responsabilidades, o el descubrimiento del primer amor, todo ello ambientado en los años 60, en un Japón que se debate entre la tradición que lo llevó al desastre de la II Guerra Mundial y el modernismo rupturista que supusieron los Juegos Olímpicos de Tokio de 1964.
La película se divide en dos tramas, por un lado un amor adolescente amenazado por un pasado demasiado enrevesado y típico de culebrón venezolano y por otro la lucha de unos jóvenes por salvar el club de estudiantes de su instituto, un club cargado de historia y tradición que la nueva ola de modernismo que invade el país, se quiere cargar. El problema de la película es que ambas tramas son bastante desiguales, mientras la historia de amor es inverosímil, tópica y demasiado enrevesada, la lucha por salvar el club, saca lo mejor de esta cinta de animación. El conjunto es irregular, pero como buena animación del estudio Ghibli, siempre consigue que al final nos quede cierta sensación de haber visto algo interesante, ya sea por la música o por los agradables dibujos que acabamos de ver.
Lo mejor: ese poso de nostalgia que lo impregna todo y una animación, como siempre, cuidada y colorista.
Lo peor: la poco creíble historia de amor, demasiado trabada, lastra todo el conjunto.
El tuit: From up to poppy hill, si editamos con sony vegas esa rocambolesca e increíble historia de amor, nos quedaría 1 peli bien chula.

Tenía a Dream home en mi lista de películas que quería ver. Mis referencias eran que era una película sobre la crisis inmobiliaria en Hong Kong en la que una persona acababa tomándose la justicia por su mano, vamos, que me esperaba una película de cine social…algo que nada más empezar quedó absolutamente desterrado con la bestial forma de cargarse al portero de un edificio. Así que un poco descolocado, seguí viendo este gore social asiático, dándome cuenta de que iba a ser más gore, que social.
La peli es puro entretenimiento, un slasher bastante original al incluir en la trama el aspecto social de la crisis y que sea una mujer la psicópata de turno. También destaca la inventiva asiática para cometer los más brutales asesinatos, alguno realmente impactante y que no se corta con ciertos convencionalismos accidentales, todo ello muy adornado con una buena banda sonora y una fotografía impropia de estos productos. Evidentemente, al película tiene sus altibajos y sus fallos, pero qué queremos en un slasher: sangre, sexo y diversión, y eso lo da con creces.
Lo mejor: producto muy cuidado en los aspectos técnicos y una gran inventiva.
Lo peor: abstenerse no amantes del género.
La escena: el asesinato con la aspiradora, merece estar en un TOP10 del género.
El tuit: Dream home, delicada mujer asiática, protagoniza el gore social del año. Asesinatos a cascoporro, bien currados e imaginativos.

En cualquier festival que programe cine asiático no puede faltar la producción de Bollywwod y eso a mí me hace temblar, porque es un cine con el que no acabo de conectar de ningún modo. Así que este Special 26 sólo sirve para seguir autoafirmándome en mi rechazo.
Las razones son varias: una película excesivamente larga y de forma innecesaria, se podía haber contado lo mismo en la mitad de tiempo; los actores, actúan y aunque suene a perogrullada, eso es malo; los números musicales en este caso no son cargantes, pero…ya conocéis mi aversión; la historia es buena, pero se pierde en subtramas y escenas innecesarias. En definitiva, que me he aburrido bastante viendo la peli y que me confirma de que Bollywood no es para mí.
Lo mejor: sólo hay un par de números musicales, uno de ellos incluso resultón.
Lo peor: el género en sí mismo; demasiado larga.
La escena: el giro final está logrado.
El tuit: Special 26, peli larguísima, aburridilla, aunque podría ser la base para un remake, más corto, mejor hecho, pero en otro sitio.

El thriller surcoreano ha alcanzado fama mundial y la consecuencia en estos casos suele ser que se hagan más películas de este estilo y/o que lleguen más a Occidente. Es evidente que más, no significa mejor y esta película es un ejemplo magnífico. The neighbors es un film fallido, porque no tiene clara la dirección a seguir: intenta ser un thriller, pero conocemos al asesino desde el principio; intenta darle un punto dramático al mostrarnos las devastadoras consecuencias de una pérdida irreparable, pero no acabamos de conectar con ese drama; intenta darle un toque de denuncia social, ante la pasividad de unos vecinos que intentan mirar para otro lado para no meterse en problemas, pero se queda muy en la superficie; intenta jugar con las paradojas y las vidas de ese vecindario, pero el juego se queda muy corto. Demasiados frentes abiertos y ninguno bien resuelto. A mayores tiene algunas cosas del guión, bastante lamentables como el suceso del teléfono y la maleta, los subrayados para que no nos liemos, las apariciones fantasmales, etc.. En definitiva, peli mal resuelta y que se queda a años luz de los grandes films del género.
Lo mejor: volver a ver a Kim Yunjin (ay, qué tiempos).
Lo peor: la falta de identidad propia, la mezcla de géneros hay que saber hacerla.
La escena: ese momento hacia el final, todos dirigiéndose a casa del asesino, parecía el gran atractor del mal.
El tuit: The neighbors, ni asusta, ni tensiona, ni emociona..un nini surcoreano.

Película sobre la amistad, la lealtad, la madurez, el aislamiento y la forma de afrontar las pérdidas cotidianas. Cada uno de los personajes tiene sus motivos para ver la vida como la ve, unos han perdido a un ser querido, otros se sienten solos y abandonados en esa ciudad impersonal, donde curiosamente viven millones de personas.
Los azares de la vida hace que tres de esos muchachos perdidos se acaben encontrando y comiencen a cimentar una auténtica amistad basada en la lealtad y el cariño. El cuarto elemento en discordia, es una mujer incapaz de superar la pérdida de su hijo, pero que gracias a la ayuda de los tres jóvenes será capaz de superarla, aunque lo haga de un modo tan radical, al final todos encontrarán su lugar en este o en otros mundos.
La película me ha gustado pero tampoco me parece esa maravilla de la que casi todos hablan, me ha costado conectar con los personajes y muchas de las cosas me parecían sin sentido, aunque hacia el final, comienzan a encajar.
Lo mejor: la sencillez de la historia y de los personajes.
Lo peor: me ha aburrido por momentos, algunas escenas están innecesariamente alargadas o no tienen mucho sentido.
La escena: el descubrimiento del templo, el lugar donde todo tendrá sentido.
El tuit: Buddha mountain, lección sobre la amistad y la forma de afrontar esas pérdidas irreparables. Interesante, pero se queda a medias