Después de horas de leer los panfletos, digo, los programas electorales de todos los partidos, sí el de (dejadme enjuagar la boca) VOX, también. De quemar mis neuronas en innumerables deváters políticos. De seguir y hacer RT a todos los candidatos en twitter. De darle al “me gusta” a cada declaración inteligente de cada uno de los candidatos… Al final mi decisión ha estado influenciada por el corazón. Y es que la simple foto del candidato Cañete ha servido para tirar por tierra todas mis sesudas decisiones, mis cábalas nocturnas y hasta contradecir mi tirada de posos de café.
Esta foto ha sido la culpable. Así que el 25 de mayo Votaré PP, votaré a Papá Pitufo.

PPiufo