Sigo rebuscando en los inicios del cine secuencias donde aparezcan cervezas. Hoy toca una secuencia de la película muda portuguesa, O homem dos olhos tortos (José Leitão de Barros y Luís Reis Santos, 1918).
El protagonista, un detective que intenta esclarecer unos hechos misteriosos, se va a un bar de los bajos fondos para recabar información. Mientras se toma une cerveza, escucha una conversación. Resulta imposible adivinar qué cerveza están tomando.

Cinematográficamente, la película está sin terminar y el material grabado se conserva sin editar y las partes que faltan son sustituidas por los típicos intertítulos de la películas mudas. Resulta muy curioso, que en nuestro mundo actual donde la intriga se estira y retuerce para conservar la atención del público, esta película cuenta en los intertítulos, justo lo que va a suceder después. Una estrategia suicida casi cien años después.