Una persona, seis personajes, seis fotógrafos.

A cada fotógrafo le toca retratar a la misma persona pero que interpreta distintos personajes: un millonario, un ex-convicto, un ex-alcohólico, un vidente… El ojo que mira interpreta a cada personaje y lo fotografía tal cual cree que es o debería ser. Las fotografías son visiones subjetivas de una misma persona.