Es muy probable que la Civilización, tal y como hoy la entendemos, no sería la misma si no fuera por un puñado de hombres y, sobretodo, mujeres, que empezaron a realizar los primeros experimentos con plantaciones.
Suponemos que algunas de esas tribus, empezaron a cansarse de ser cazadores-recolectores, de andar de un lado para otro desplazándose del mismo modo que se desplazaba su comida, bien por motivos climáticos, bien por migraciones de los animales que servían como sustento, etc.
Se cree que una de las primeras plantas en ser domesticada fue el trigo (Triticum sp.) y este evento, fundamental en la Historia de la Humanidad, se produjo en una zona próxima a Karacadag, en la actual Turquía, en el llamado Creciente Fértil. En apenas 1000 años el trigo salvaje (posiblemente Triticum monococcum) sufrió una serie de cambios drásticos en su morfología:
· Sus granos, de pequeño tamaño, fueron seleccionados para adquirir un tamaño mayor.
· Las espigas quebradizas, lo cual mejoraba la dispersión de las semillas, que, no olvidemos, es el fin último de la planta, se volvieron resistentes a la rotura.
· La bráctea o cascarilla del grano pasó de estar fuertemente unida al grano, a separarse de éste con mayor facilidad.

Todos estos cambios estaban producidos por una fuerte selección por parte de los primeros agricultores, sin duda favorecidos, por que estos caracteres pueden estar controlados por muy pocos genes, lo que favorecería enormemente el proceso de domesticación. Es evidente que este proceso reduce las posibilidades de reproducción de las plantas sin intervención humana, ya que los granos tienen una mayor dificultad de expansión: son más grandes y las espigas no caen al suelo con tanta facilidad.

Gracias a este primer huerto, la Humanidad empezó a comprender que es más fácil cultivar los alimentos cerca del lugar donde se vive, que tener que desplazarse a buscarlos y estar a la merced de imprevistos e imponderables. Una vez asentadas las poblaciones, empezaron a surgir los primeros poblados, el intercambio comercial entre distintos puntos… la humanidad acababa de dar, quizás, el primer gran paso de su historia.

Para leer más sobre el tema de la domesticación del trigo, un par de artículos en inglés:

· Molecular diversity at 18 loci in 321 wild and 92 domesticate lines reveal no reduction of nucleotide diversity during Triticum monococcum (einkorn) domestication: Implications for the origin of agriculture. Kilian y col. Mol. Biol. Evol. número 24. 2007.
· Reassessing domestication events in the Near East: Einkorn and Triticum urartu. Heun y col. Genome 51. 2008