Harto estoy de oír/leer la expresión “la raza humana”. Este término, sin duda, deriva de la expresión inglesa “the human race” que podría traducirse como “el género humano” o “la especie humana”, pero no como “la raza humana”.

La definición de especie es un tema complejo, pero para entendernos, podríamos emplear el concepto biológico (Dobzhansky y Mayr): grupo natural de individuos que poseen la capacidad de reproducirse dando lugar a otros individuos fértiles y que se mantienen aislados reproductivamente de otros grupos afines. Así que, a pesar de la gran variedad morfológica que presentamos los humanos en cuanto a nuestro aspecto externo, está claro que somos una especie y no una raza.

Las razas serían los grupos en los que podríamos subdividir una especie. Todos tenemos en la cabeza las diferentes razas de la especie humana: caucásico, negros, asiáticos, etc., pero hasta esta subdivisión es, según algunos científicos, arbitraria, ya que las diferencias reales entre estos grupos son tan pequeñas que no deberían ser tenidas en cuenta, aunque esto sería otro debate.