El engaño
El 10-May-2007
La conoció en un bar y en el hotel le arrancó la blusa provocativa, la falda entallada, los zapatos de tacón alto, las medias de seda, los ligueros, las pulseras y los collares, el corsé, el maquillaje, y al quitarle los lentes negros se quedó completamente solo.
Wow! Un párrafo con fuerza, me gusta. Pero como soy un bruto, más víctima de intensas fluctuaciones endocrinas en estos días de flores hermosas, polen, e insospechados escotes; que de la mesura atribuible incluso al menos sapiens de los Homo, añadiré que el hombre se quedó sólo, mas el calentón no se lo quita nadie.
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