Hace muchos años un agricultor japonés inició la senda del cultivo natural y sus principios, provocaron una revolución ideológica y filosófica en la forma de cultivar. Este agricultor, fallecido el año pasado a los 95 años de edad, era Masanobu Fukuoka. Sus principios agrícolas poseen una fuerte carga filosófica pues están íntimamente relacionados con el budismo, el zen, el wu-wei (no-hacer o hacer nada). Promovió la idea de observar la agricultura como un todo y no como la suma de las partes aisladas. Sus ideales aparecen recogidos en un libro titulado A one-straw revolution (La revolución de una brizna de hierba o la menos sugerente La revolución de un rastrojo).
Además de estas innovaciones, Fukuoka también desarrolló un sistema para sembrar en lugares con riesgo de erosión o desertificación, aunque puede ser empleado en cualquier circunstancia. Su método, posiblemente basado en prácticas seculares, se denomina seed balls o bolas de arcilla, y consiste en mezclar una variedad de semillas, desde árboles hasta gramíneas, con tierra y arcilla. Se mezcla todo y se hacen unas bolas que se dejan secar. Posteriormente las bolas se dispersan por el terreno. Al ir encapsuladas en tierra y arcilla, son resistentes a períodos de sequía y al ataque de animales. En el momento que empiece a llover, es decir, en condiciones óptimas, la arcilla de deshará con el agua de lluvia y las semillas quedarán en el exterior para poder germinar.

En el siguiente vídeo se puede ver el proceso de hacer bolas de arcilla [EN; 28:41].



Basadas en esta idea genial, han ido apareciendo, en los últimos 30 años, iniciativas interesantes:
· Seed bombs (bombas de semillas). Las bombas de semillas son una técnica para introducir vegetación en lugares áridos o inhóspitos. Consiste en un terrón de tierra comprimida que incluye semillas y que puede ser arrojada a distancia sobre un terreno.
En el siguiente vídeo podemos observar cómo se hace una bomba de semillas [EN;2:30].



· Seed grenades (granadas de semillas). Las granadas de semillas es una variación de la técnica anterior. Este término fue empleado por primera vez por Liz Christy en 1973. La primera versión, consistía en un condón relleno de agua, fertilizante, y semillas de girasol. La idea era lanzarlos, como si fuese una granada, en los solares abandonados de Nueva York a los que estaba prohibida su entrada, de este modo se podía sembrar, evitando problemas legales. Posteriormente los condones fueron sustituidos por adornos navideños o globos.

· Bombas de racimo de semillas. Una de las tecnologías más deleznables, al servicio de la reforestación y el medio ambiente. Sustituyendo las mortíferas bombas por cápsulas que contienen un poco de sustrato y semillas. La cápsula, realizada con materiales biodegradables, sirve en las primeras fases como protección y mini invernadero, que se degrada con la propia humedad generada por la transpiración de la planta.

Anotación fertilizada por este post: Bombas de racimo para sembrar plantas visto en Microsiervos.