-Yo también curré en K-Mart. Siempre quise currar en “Discos y Casettes”.
-¿En serio?
- Pero siempre me tenían en “Calzado de mujer”.
- No jodas. Solía sentir mucha pena por esos muchachos de “Calzado de mujer”. Las tías se probaban alrededor de 50 pares de zapatos y hacían trabajar al pobre tío, no sé, podían ser más de 50 o 60 pares hasta que finalmente se decidían.
-Sí pero por lo menos yo tengo un fetiche con los pies, así que eso compensa un poco.
Diálogo entre Quentin Tarantino (fetichista de los pies en la peli y en la vida real) y Crystal Shaw en la película incompleta El cumpleaños de mi mejor amigo