Los padres de un niño francés de 13 años consiguen frenar una matanza en su instituto. Los padres leyeron en el blog de su hijo los planes para realizar la matanza y un mensaje de despedida. Al observar que además, la escopeta familiar no estaba en su sitio, alertaron a la policia. La presencia policial hizo desistir al joven de cometer la matanza.

Y ahora, ¿cómo verán ahora estos padres a su hijo? ¿Llegará a casa, le darán la merienda (chocolate con pan), lo meterán en la cama, y le darán un besito en la frente y le desearán que sueñe con los angelitos? ¡Joder!, qué dilema.

Noticia leída en Unos padres franceses evitan que su hijo perpetre una matanza en el instituto en El País.