Asumiendo nuestra vida

Cada persona debe hacerse responsable de sus actos y asumir las consecuencias de los mismos. También se debe atribuir a uno mismo la responsabilidad de cómo ha encauzado su vida. Es frecuente, sobretodo si las cosas van mal, que culpabilicemos a los demás o a circunstancias ajenas a nosotros de los males que nos aquejan. Es una forma fácil de seguir adelante, pero equivocada, pues no reconociendo los errores, es difícil que encontremos la solución.
La última noche es una excelente película del director Spike Lee, combativo y polémico defensor de la cultura afroamericana en Estados Unidos, lo cual le ha acarreado numerosos problemas a lo largo de su carrera.
La última noche, a la que se refiere el título, es la que pasará Monty Brogan (un excelente Edward Norton) antes de ingresar en prisión por tráfico de drogas. Monty fue un prometedor jugador de baloncesto en el instituto, pero que rápidamente encontró más lucrativo vender marihuana que esforzarse en su carrera deportiva o académica. Del instituto, pasa a ser un pequeño camello que lleva una vida fácil, con un buen coche, una novia impresionante (Rosario Dawson), y un par de amigos. Todo relativamente fácil, hasta que un día, todo se tuerce y es condenado a pasar siete años de su vida entre rejas. En ese momento, Monty se lamenta de su suerte.
En el siguiente vídeo [5:01] se puede ver un monólogo del álter ego de Monty reflejado en el espejo del bar que regenta su padre. Durante el monólogo, Monty culpa a todos y cada uno de los estratos sociales de Nueva York, a la propia ciudad (a la que en el fondo adora), a su padre, a sus amigos, hasta que al final del vídeo se da cuenta de que el único culpable de su situación es él mismo. Como aviso, el vídeo muestra un lenguaje soez, sin concesiones, incluso con tintes racistas, aunque conociendo la trayectoria de Spike Lee, nada más lejos de la realidad.

5 comentarios en “Asumiendo nuestra vida

  1. Otra forma de plantear esta situación, es la de empezar un nuevo día y darse cuenta de que el mundo está contra ti esta mañana. Entonces, empiezas a culpar a los demás de esta situación: discutes con tu pareja por una tontería, riñes a tus hijos por algo sin importancia, abroncas a tus padres por nada, tus compañeros de trabajo te resultan insoportables (y es que son tontos, sobretodo, esta mañana), y así con todo. Sin darte cuenta que en realidad eres el que está contra el mundo

  2. Sí. Me temo que el mundo tiene otras cosas mejores que hacer que ponerse en contra de alguien.

    Vivir es elegir. No tenemos la posibilidad de elegir siempre correctamente, sólo honestamente. Lo que sí tenemos es la obligación moral de continuar siempre por el camino correcto, sea cual sea el punto en el que nos hallemos.

    Y esto me trae a la cabeza una cita que escuché hace unos días en una película:

    Son las decisiones las que nos hacen ser quienes somos, y siempre podemos optar por hacer lo correcto.

    Nota: no citaré la fuente, aunque si alguien la reconoce no tendré inconveniente en confirmársela.

  3. Venga, no te avergüences, cada uno ve lo que ve. Sin ir más lejos, este fin de semana me tragué un bodriazo como La Terminal y no pasó nada.
    Aunque está claro que Peter Parker nunca pasará a la historia por ser un buen filósofo…

  4. ¡¡¡Será posible!!!.

    ¡Cuánto daño hace google! (¿o también viste la película últimamente?). Bueno, sí, vale, la cita es de Peter Parker. Y en cuanto a tu última afirmación… bueno, dejemos que sea la propia Historia la que juzgue…

  5. Tienes razón Google es un buscador traidor para estas cosas. La peli no la he visto, así que no pude escuchar la cita a la que te refieres. Y tienes razón quizás he juzgado a la ligera al bueno de Peter.

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