Es más que probable, que ninguno de los que hacemos (leemos) Zentolos habitualmente, estemos celebrando que nos ha tocado la lotería. No te aflijas y respira tranquilo, pues a pesar del subidón inicial y de una mejoría en tu salud mental a medio plazo, es probable que, a largo plazo, la situación no sea tan buena.
Se suele decir, que el dinero no da la felicidad, aunque haya varios estudios científicos que digan lo contrario. Por ejemplo, es bien sabido que, en términos generales, la gente con mayor poder adquisitivo, suele tener unos niveles de salud superiores a la gente pobre (Income-related inequalities in health: some international comparisons (Desigualdades en salud relacionadas con los ingresos: algunas comparaciones internacionales). Otros trabajos centrados en el estudio de la mejora de la calidad de salud mental tras recibir un premio de la lotería, sugieren que ésta mejora notablemente. Por ejemplo, Gardner y Oswald (Money and Mental Wellbeing:A Longitudinal Study of Medium-Sized Lottery Wins [PDF;256KB] sugieren que, una vez que asumimos el premio, nuestra salud mental es mejor a partir de los dos años de haber ganado. Sin embargo, hasta hace poco, los estudios se centraban sólo en la parte emocional, dejando de lado el aspecto de la salud física. Sería lógico pensar que mejorando la salud mental, nuestra salud física saliese favorecida aunque fuese de manera indirecta.
Sin embargo, un estudio reciente de Andrew Clark y Benedicte Apouey titulado Winning Big but Feeling No Better? The Effect of Lottery Prizes on Physical and Mental Health [PDF; 303KB], algo así como: ¿Ganando a lo grande pero no sintiéndose mejor? El efecto de los premios de las loterías en la salud física y mental, sugiere que, como apuntaban otros investigadores, ganar dinero en algún tipo de lotería o apuesta, supone una mejora en la salud mental a partir de los dos o tres años. Pero, paradójicamente, ganar un premio, en principio, parece no tener ningún efecto en la salud física.
Sin embargo, los autores, sí constataron un aumento en las actividades de riesgo para la salud, es decir, ganar un premio en la lotería, implicaba, estadísticamente, un aumento en actividades nocivas como fumar o beber alcohol. De hecho, encontraron, una asociación clara, entre ganar un premio y el aumento del número de cigarrillos fumados, y otra asociación interesante, que, a premios mayores, un mayor consumo de alcohol en actos sociales. Probablemente el aumento de estas dos actividades de riesgo, acarreen problemas de salud a medio y largo plazo.
Dejando al margen el tema de la salud, también han aparecido estudios que sugieren que los ganadores de grandes premios tiene más probabilidades de entrar en bancarrota que aquellos que ganan premios de una cuantía menor. Eso es, al menos, lo que proponen Hankins y colaboradores en un trabajo titulado: The Ticket to Easy Street? The Financial Consequences of Winning the Lottery (¿El billete al camino fácil? Las consecuencias financieras de ganar la lotería).
Así que no te aflijas, ya sabes que lo importante, es tener salud.