cinexinLas reseñas de este mes:
· Buscando a Eric.
· El erizo.
· Avatar.
· Número 9.

Recuerda que estas reseñas pueden revelar parte de la trama.

· Buscando a Eric de Ken Loach (Reino Unido, 2009), recomendada en noviembre/09.
Ken loach es el director de los barrios obreros de Inglaterra, dando siempre un cine en clave social, con una mirada crítica del actual sistema económico. En esta ocasión aborda el tema social, pero desde una perspectiva diferente, intentando reflejar las miserias diarias a través de los ojos de un cartero, que se inventa un alter ego que le ayude a solucionar algunos de los problemas que le abruman. Ese alter ego es, ni más ni menos, que el ex-jugador de fútbol Eric Cantona. Gracias a esta relación, el cartero intenta encauzar su vida, la de sus hijos y reconciliarse con su ex-mujer.
La película es una especie de comedia dramática, que no acaba de funcionar todo lo bien que se quisiera en ninguno de los dos campos, es decir, ni es una buena comedia, ni es un buen drama, pero es una película que se deja ver con facilidad y es bastante entretenida. A destacar la humanidad que desprende el ¿personaje? de Cantona, bastante crítico con el éxito fácil y que ensalza valores como la amistad, el compañerismo. Por cierto, Cantona sale airoso de esta experiencia, aunque hay que recordar que no es primerizo en esto del cine, pues ya lleva unas cuantas películas a sus espaldas.
Para los que busquen pasar un rato agradable. Psicología obrera.
Lo mejor: Loach, dirigiendo con el piloto automático puesto, es capaz de hacer algo decente, Cantona.
Lo peor: tiene poco gancho, podía ser mucho más incisiva en ciertos temas, y la parte de comedia queda un poco desdibujada.
La escena: el desarrollo de la llamada “Operación Cantona”, decenas de hombres disfrazados del jugador asaltan la mansión de un mafiosillo.

Interesante


· El erizo de Mona Achache (Francia, 2009).
Una niña brillante, cansada de los convencionalismos y de la hipocresía de su familia burguesa, decide suicidarse en una fecha determinada y grabar una especie de videodiario durante ese período y dejarlo a modo de testamento vital. Durante ese tiempo, comienza a relacionarse con la extraña portera que trabaja en el edificio donde vive. Ella intuye que la portera no es quien dice ser, que ha encontrado en el trabajo de la portería, el lugar donde esconderse sin que nadie la moleste.
Adaptación de la novela de éxito, La elegancia del erizo de Muriel Barbery, que no he leído y por tanto no compararé la película con el libro.
La película empieza de un modo brillante y dramático con la niña dejando claras sus intenciones y grabándolo todo. Pero a medida que avanza la película, esa premisa tan interesante empieza a derivar hacia otros derroteros menos cautivadores. La niña, brillante al principio, empieza a resultar un poco repelente y la portera, un personaje que podría dar mucho de sí, queda desdibujado en cuatro pinceladas. La irrupción de un vecino japonés da un nuevo aliento a la película, pero no acaba de despegar. El final tampoco ayuda, dejando un poso desagradable.
Para gente mayor (salieron encantados del cine). Repelente burguesía.
Lo mejor: algunas de las reflexiones de la niña resultan interesantes, la banda sonora.
Lo peor: no acaba de enganchar ningún personaje.
La escena: el pasaje del pez.

Pasable


· Avatar de James Cameron (EEUU, 2009).
Sin duda una de las reseñas más difíciles de las que he hecho hasta ahora en el blog. Por un lado, tenemos una revolución visual sin precedentes, que marca el inicio de una nueva era, y por otro, una trama infantil, previsible y muy poco original, así que intentaré desglosar ambas partes y analizarlas por separado.
El aspecto visual de Avatar, es sencillamente impresionante, me ahorraré todo tipo de calificativos superlativos, para decir simplemente, que la experiencia 3D de Avatar es comparable a la de aquellos parisinos que vieron llegar un tren a la estación de la Ciotat en 1895. Resulta conmovedor la recreación de un planeta entero hasta el mínimo de detalle, su flora y fauna (obviando algunas arquitecturas animales imposibles), sus homínidos tan reales. También muy destacable es el desarrollo de las interfaces informáticas que se ven en el laboratorio, puede parecer un tema menor, pero son francamente visionarias.
Para todos, espectáculo en grado sumo. Realidad virtual.
Lo mejor: la sensación de estar allí, el esfuerzo por la recreación de un mundo imaginario, a los pocos minutos te olvidas de que estás viendo a unos tipos azules generados por ordenador por lo real que parecen.
Lo peor: Cameron, a sabiendas de lo que le ha costado generar ese mundo, se recrea en exceso en él; algunas escenas de acción son atropelladas y el movimiento horizontal de los personajes, a veces, resulta confuso (estas dos últimas inherentes al 3D y no exclusivas de Avatar).
La escena: todas.

Excelente

La trama. Aquí es donde naufraga Avatar, parece mentira que después de años y años de trabajo, no se cuide mucho más lo que se quiere contar. Y es una lástima, por que las grandes películas que pasan a la Historia del cine, no sólo lo hacen por que sean innovadoras en determinados aspectos técnicos, lo hacen por que aúnan ambas facetas, sin desdeñar una por otra. Lo que el viento se llevó, no sólo es grande por todas sus innovaciones técnicas, si no, por que además, cuenta una historia que engancha, que emociona. Blade runner es un clásico del cine no sólo por su visión de un futuro cercano perfectamente desarrollado y creíble, si no por que, los personajes son carismáticos, tienen un perfil psicológico perfectamente definido, desarrollan cierta tensión y misterio, deja cabos sueltos que resolver y sobre los que reflexionar. Pues todo eso no lo tiene Avatar y dentro de unos años, cuando estos efectos nos parezcan ñoños (recordad cómo eran de alucinantes los efectos de Supermán, que hoy en día arrancan una sonrisa), la película no tendrá en qué apoyarse para hacerla atractiva, pues el envoltorio, no será capaz de superar el paso del tiempo.
El argumento es infantil, todo es absolutamente previsible, la historia ha sido vista mil veces en otros ambientes (por ejemplo: vaquero, secuestrado por los indios acaba por integrarse y se hace con el mando de la tribu…), los personajes son planos, la línea temporal es imposible (en tres meses, aprende el idioma, a andar como los na’vi, a volar…), tiene algún gazapo de guión inexplicable.
Para adolescentes necesitados de emociones fáciles. Ecologismo virtual.
Lo mejor: del guión se salva muy poquita cosa.
Lo peor: previsible, plana.
La escena: la justificación del ataque preventivo con la frase “y estos son hechos“, una buena puya a la administración Bush.

Mala


· Número 9 de Shane Acker (EEUU, 2009).
Las máquinas se han adueñado del mundo, que ha quedado reducido a un lugar hostil y destrozado. Sólo un científico es capaz de organizar un pequeño grupo de muñecos de trapo, a los que ha insuflado vida, que deberían intentar retomar el control de las máquinas. La última esperanza es un muñeco llamado 9, él es el único que podrá cambiar la situación.
Lo más destacable de esta película es la animación y la excelente ambientación en la que se desarrolla la acción. El aspecto visual está muy cuidado, con exquisitos detalles, una atmósfera post-apocalíptica deprimente y triste. Pero como en el caso de Avatar, el envoltorio es precioso, pero el contenido es manifiestamente mejorable, pues la trama es bastante simplista.
Para los devotos de la animación. Trapos animados.
Lo mejor: la animación.
Lo peor: trama simplista.
La escena: los primeros pasos de 9, enganchan.

Interesante