La rotación de cultivos consiste en no cultivar la misma especie un año tras otro en un mismo espacio. Las razones, ya conocidas desde tiempos inmemoriales, son diversas: por un lado evitar el agotamiento de ciertos nutrientes, por otro evitar la proliferación de parásitos y enfermedades en los cultivos. La rotación de cultivos evita dejar algún bancal en barbecho, es decir, dejar sin producir durante un período variable de tiempo.

Los criterios para realizar correctamente las rotaciones pueden ser:

Tener en cuenta qué plantas son muy exigentes en recursos y cuáles no. Por ejemplo, si cultivamos tomates, que es una planta exigente, deberemos evitar plantar después otra planta exigente. Lo mejor sería cultivar una especie que requiera menos recursos, por ejemplo, después podríamos plantar lechugas.

Evitar cultivar plantas de la misma familia * de forma consecutiva. Si en un bancal, estamos, por ejemplo, cultivando repollos, evitaremos plantar después especies de su misma familia. Por ejemplo no debemos plantar, nabizas, berzas o coles de Bruselas.

Tener en cuenta las asociaciones favorables/desfavorables. En algunos casos hay plantas que producen ciertas sustancias que pueden ser beneficiosas o perjudiciales para el crecimiento de otras plantas cercanas. Este fenómeno se conoce como alelopatía, y por desgracia es un tema poco desarrollado en la agricultura. Como ejemplo, se suele decir que no es bueno plantar fresas cerca de las coles, por lo que debemos evitar esta rotación en nuestra huerta.

Algunos autores, como Mariano Bueno o John Seymour, tienen desarrolladas rotaciones muy bien planificadas, aunque personalmente, prefiero hacer unas rotaciones más flexibles, pero siempre cumpliendo los tres requisitos mencionados anteriormente. Para evitar complicaciones suelo hacer rotaciones de 4 años, es decir, no cultivo plantas de la misma familia en un mismo bancal, hasta transcurridos 4 años, y suelo hacer rotaciones de más exigente a menos exigente, pero siempre dejando un espacio a la improvisación.

Resulta evidente que si haces rotaciones de 4 años y tienes, por ejemplo, 10 bancales, se hace imprescindible llevar un registro de qué cultivas en cada bancal a lo largo de los años.

* Lista de las Familias de las especies cultivadas de forma habitual, ordenadas de mayor a menor exigencia en cuanto a nutrientes:

Brasicáceas: repollo, berza, nabiza, lombarda, brécol, col de Bruselas, coliflor, rabanito.
Cucurbitáceas: calabacín, calabaza, pepino, melón, sandía,
Solanáceas: patata, tomate, pimiento, berenjena.
Quenopodiáceas: acelga, remolacha, espinaca.
Rosáceas: fresas.
Compuestas: endibia, escarola, lechuga, alcachofa, girasol.
Liliáceas: ajo, cebolla, puerro, espárrago.
Umbelíferas: zanahoria, chirivía.
Leguminosas: guisante, haba, judía.