En la anterior anotación, dejábamos al doctor Bass con su macabra compañera.

En 1971, Bass se traslada a Knoxville y crea en la Universidad de Tennesse, el Departamento de Antropología. Comienza con ocho despachos situados debajo del estadio de fútbol americano. Como ejemplo de su tenacidad y valía, en la actualidad, dicho departamento cuenta con más de 150 despachos, un número similar de investigadores y es uno de los mejores departamentos de EEUU en esta materia.
Cuando Bill Bass llegó a Tennesse aceptó el cargo de consultor especial del Tennesse Bureau of Investigation, de este modo tuvo acceso a numerosos casos con sus correspondientes cuerpos. Al iniciar esta nueva faceta, se percató, rápidamente, de que las diferencias climatológicas entre Kansas (donde había estado con anterioridad) y Tennesse provocaban cambios importantes en cómo aparecían los cuerpos. En Kansas, debido al calor y a la falta de humedad, los cadáveres se secaban rápidamente; mientras que en Tennesse los cuerpos aparecían como masas putrefactas, llenas de gusanos y todo tipo de minúsculos animales.

El año 1980 es una fecha clave, nace la llamada hectárea de la muerte. Como ya se comentó, nadie era capaz de conocer con precisión cuanto tiempo había pasado desde el momento de la muerte hasta que se encontraba el cadáver. En el siglo XIII el chino Song Ci había escrito un libro titulado “La redención de las malas obras”. En él, se describen las pruebas y exámenes que había que hacer a un cuerpo en las horas y días posteriores al hallazgo de un cadáver encontrado en extrañas circunstancias. Sin embargo, desde aquel tratado, nada se había vuelto a escribir o investigar sobre los procesos que afectarían a la descomposición de un cuerpo. Así que, en estas circunstancias, el rector de la Universidad le ofrece a Bill, un pequeño terreno de media hectárea, próxima a las instalaciones del departamento. En otoño, el doctor Bass y algunos de sus alumnos desbrozan el terreno y construyen una pequeña cabaña de madera para almacenar algunos cadáveres. Al principio, debido a la ausencia de estudios previos, las preguntas que se pretendía contestar, usando aquellas instalaciones, eran sencillas, del tipo, ¿cuándo se caen los dientes de un cadáver?, ¿cuánto tiempo pasa hasta que los miembros se separan del cuerpo?…
A mediados de mayo de 1981, se inauguró de forma oficial las instalaciones con el primer sujeto que donó su cuerpo, se le denominó 1-81, con él se inició la exitosa carrera de La Granja de cuerpos.

Uno de los primeros alumnos del doctor Bass, que empezó a usar las instalaciones como lugar de experimentación, fue Bill Rodríguez. Bass le ofreció la oportunidad, como estudiante de Antropología, de aplicar sus conocimientos a un caso real y se lo llevó de ayudante. Como antaño le ocurriera al doctor Bass, Bill Rodríguez quedó cautivado por la experiencia y se incorporó a su equipo como estudiante de doctorado. Su trabajo de investigación comenzaría con el sujeto 1-81, estudiando la actividad de los insectos en los cadáveres en descomposición. En el clima húmedo de Tennesse, los moscardones son los primeros insectos en llegar a un cadáver, depositan cientos de huevos en las cavidades corporales (nariz, boca, ojos, heridas…). Posteriormente llegaban las avispas que depredan las larvas de las moscardones y más tarde aparecían los escarabajos. En palabras del propio Bill Rodríguez: “esto es como una cadena alimenticia en acción. No es algo que ocurra al azar, es una secuencia ordenada, es algo que se puede interpretar y aplicar al trabajo forense”.

En 1982, Bill Rodríguez expone sus primeros resultados en el Congreso Anual de la Academia Americana de Ciencias Forenses, donde su disertación oral fue un éxito rotundo, y su posterior artículo “Insect Activity and its Relationship to Decay Rates of Human Cadavers in East Tennessee” es uno de los más citados en la historia de la revista donde fue publicado.
Gracias a los estudios desarrollados en esta fase inicial, se pudo concluir que la descomposición de los cadáveres presentan cuatro etapas principales:
Etapa inicial. Aproximadamente en la primera semana las moscas, moscardones y, en menor medida, otros insectos colonizan el cuerpo.
Etapa de hinchazón. Las bacterias toman el relevo a los insectos y comienza la descomposición interna.
Etapa de descomposición. El cadáver comienza a descomponerse, empiezan a asomar los huesos del tronco. Las extremidades, si no han sufrido heridas, sufren un proceso más lento.
Desecamiento. La piel se seca y aparecen casi todos los huesos. Este proceso puede durar de cuatro a cinco meses.

Después de muchos años, los primeros resultados experimentales permitían establecer una especie de pauta en la descomposición de los cadáveres y empezar a conocer la fecha aproximada de la muerte de un cuerpo.
…Continuará…

Anotaciones relacionadas:
·William Bass: el granjero de cadáveres (I/III)
·William Bass: el granjero de cadáveres (III/III)

Toda la información fue obtenida de la recomendable lectura, La Granja de cadáveres de Bill Bass, Alba Editorial, ISBN: 84 8428 234 1