A veces, vivir en este país llamado España, es vivir, en un país de mierda.
Un país, que se carga a un juez por investigar los crímenes de una dictadura, es un país de mierda.
Un país, en el que un colectivo de extremaderecha y un partido político fagocitado por el perro dictador y ¡oh sorpresa! todavía en activo, denuncian a un juez que investiga sus crímenes, es un país de mierda.
Un país, que no supera y no castiga a los dictadores asesinos, es un país de mierda.
Un país, en el que la derecha no condena el franquismo de una puta vez, es un país de mierda.
Un país, en el que el dictador antes de morir dice dejar “todo atado y bien atado“, y encima no se equivoca, es un país de mierda.