Corría el año 1978, en plena ¿transición? democrática. Al cantautor Javier Krahe no se le ocurrió mejor cosa que, para escandalizar a la mojigata sociedad española, marcarse un plato de nouvelle cousine o, en términos más modernos, una deconstrucción divina: crucifijo con aire de estigmas y esferificaciones de mantequilla.
Pasados 32 años, se ha abierto juicio oral contra Krahe al que se le impone una fianza de 192.000€. Eso sí, los fosas del franquismo, ni tocarlas.

Puedes ver la elaboración de tan costoso plato y su lenta cocción en el siguiente vídeo, subido por Trebol-A:

+info en Juicio oral contra Javier Krahe por su corto ‘Cómo cocinar a un Cristo’ en Público.