Una de las mejores noticias del verano fue la prohibición de las corridas de toros en Cataluña. Sin duda, un pequeño paso que, con un poco de impulso ciudadano, puede ser el inicio del camino de la abolición de esa tortura a los que algunos llaman cultura y tradición. Porque hay algunas tradiciones que es mejor olvidar.
No quiero entrar en un debate en este tema. Después de haber oído a gente de cada bando, cada uno tendrá su propia opinión fundada, sin embargo, no puedo evitar lanzar esta pregunta al viento: ¿por qué hay que acabar matando al animal? Como mero recordatorio, hace unos años, la pesca sin muerte se veía como algo raro. Hoy en día se practica en muchos lugares porque, lo más importante de pescar no es cobrar la pieza, es disfrutar mientras se intenta.

P.D.: por si alguno lo piensa, no soy pescador.

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