Por desgracia, todos sabemos que para ganar una guerra vale todo, y no sólo combaten hombres contra hombres, si no que también existe una batalla soterrada entre fábricas, ingenieros e ingenios de todo tipo.
Los animales tampoco han escapado de las crudas batallas humanas. Durante la II Guerra Mundial el empleo de animales fue clave en algunos episodios.
Las palomas fueron unos de los más empleados durante la II Guerra Mundial, ambos bandos utilizaron aproximadamente unas 500000 palomas, como portadoras de mensajes cifrados de agentes secretos o como último recurso cuando la radio no estaba operativa.
En 1943, Maria Dickin instauró la medalla [EN] que lleva su nombre para galardonar a aquellos animales que habían sobresalido por sus acciones durante al guerra o durante emergencias de tipo civil. La primera paloma en recibir el galardón fue Winkie en 1943 por llevar un mensaje de socorro desde un avión que estrelló en el mar, voló 120 millas y gracias a su intervención se salvaron los soldados. En 1994, la paloma irlandesa Paddy fue la primera en cruzar el Canal de la Mancha con noticias del éxito del desembarco de Normandía, Paddy recorrió más de 350 kilómetros en apenas cuatro horas. William of Orange salvó más de 2000 vidas, al ser capaz de hacer llegar un mensaje en la Batalla de Arnhem, dado que los ingleses eran incapaces de comunicarse por radio, sólo pudieron utilizar palomas. G.I. Joe la consiguió en 1946, su intervención evitó que los aviones aliados bombardearan una zona ya ocupada por fuerzas terrestres aliadas.
Mientras los ingleses usaban sus palomas, los alemanes aumentaron el número de halcones para interceptarlas, la escalada bélica era inevitable en los palomares europeos. Incluso, hubo inteligentes episodios de espionaje. Mientras los halcones alemanes interceptaban y mataban a las palomas de los aliados, la red de halcones ingleses estaba preparada para que los depredadores capturaran y llevaran a las palomas alemanas hasta el centro base. Gracias a esto, los ingleses interceptaban las cápsulas donde iban los mensajes secretos. Entonces, los aliados soltaban cerca de los palomares alemanas, palomas inglesas con cápsulas alemanas interceptadas, que eran usadas, sin sospechar nada, de nuevo por los alemanes. Esos mensajes jamás llegaban a su destino y sí a los palomares ingleses.

El cine ha reflejado las arriesgadas historias de las palomas en guerra en un puñado de películas:

· En Aventura en Roma (Melville Shavelson, 1962), Charlton Heston se introduce en Italia para conseguir información del ejército enemigo. Para enviar sus mensajes utiliza palomas mensajeras que, por avatares del destino, acaban en la cazuela.
· El documental War of the birds (Richard Cane, 2005) trata específicamente el tema de las palomas durante la II Guerra Mundial.
· La película de animación Valiant (Gary Chapman, 2005) narra, en clave de comedia infantil, cómo una pequeña paloma quiere convertirse en héroe.

Valiant

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