Como bien he recordado Josemi en un comentario reciente se ha estrenado el pasado 30 de mayo la película La Niebla, de Frank Darabont, basado en un relato del mismo título de Stephen King:

Llegaba la niebla.
Llegó por Kansas Ruad, del lado del aparcamiento, y ni siquiera a esa corta distancia difería para nada de cuando la vi por vez primera al otro extremo del lago: era blanca y clara, pero no resplandecía. Avanzaba de prisa, y había tapado ya casi por completo el sol, en cuyo lugar se veía una moneda de plata, como una luna llena de invierno que luciese tras un fino velo de nubes.

…Tuve nuevamente la extraña impresión de que los cuerpos, más que desaparecer en la niebla, se hacían invisibles. Durante un instante las ropas flotaban como vacías en el aire, y luego los cinco desaparecieron. No se percataba uno verdaderamente de la anormal densidad de la niebla hasta comprobar cómo ésta engullía a la gente en cuestión de segundos…

…En este momento son las doce y cuarto de la madrugada del veintitrés de julio. La tempestad que, al parecer, señaló el principio de todo esto fue hace sólo cuatro días … Escribo estas líneas a la luz de una potente linterna, y afuera los insectos rosados chocan con los cristales de las ventanas y los palpan. De vez en cuando se oye un choque más fuerte, al caer algún pájaro sobre uno de ellos … Voy a acostarme. Pero antes quiero besar a mi hijo y decirle dos palabras al oído. Ya saben: por conjurar malos sueños que puedan asaltarle.
Esas dos palabras tienen algo en común.
Una es «Connecticut».
La otra, «esperanza».

La niebla

…Y si al final del puente ya no queda nada…