Los visitantes más veteranos de este blog recordarán que originalmente éramos tres las patas que sostenían esta amalgama de ideas que bullen en cada post de Zentolos. Los más veteranos recordarán también, seguramente con añoranza, aquellas magníficas perlas llenas de sabiduría y belleza que generosamente nos regalaba Iamato de tanto en tanto y que eran agrupadas en una categoría que él mismo, con su habitual agudeza, bautizó como Abstractonautas.

Pues bien, esas perlas no han pasado desapercibidas. Esas perlas han madurado, han ganado en brillo, se han pulido adecuadamente y han sido recopiladas en forma de libro.

Abstractonautas

Efectivamente, la editorial Toxosoutos saca a la venta un pequeño libro, de apenas 80 páginas, pero con esa densidad que sólo la buena poesía puede dar. Porque de eso se trata, de poesía, de belleza que concentra el bagaje de esos viajes interiores, de esas miradas hacia dentro que nos llenan de mudo asombro y nos impregnan el alma con esa sensación de que entre la maleza se encuentran más senderos de los que podemos ver a simple vista.

Aunque originalmente las perlas abstractonáuticas vertidas en este blog estaban escritas en castellano, se han traducido al gallego para la elaboración de este libro. Aquellos que queráis disfrutar de estas líneas y no tengáis la fortuna de conocer la hermosa lengua gallega podréis recurrir a la categoría abstractonautas de este blog, donde se encuentran en su totalidad tal y como fueron publicados originalmente.


Ir é vir -- Ir es venir

No derradeiro intre
xusto antes de que o mundo
se revire
co de dentro para fóra;

cando o frío e a escuridade
atropelándose mutuamente
abaláncense sen présa dende a medula dos meus ósos;

cando a miña forma comece a desdebuxarse
como barro quente
nas mans dun oleiro cego,
e a miña non-forma se abísme
por torrentes e fervenzas, e se filtre
por oquedades i espenucas,
camiño do océano do absoluto;
cando, ausentes o hóspede e mailo anfitrión,
as luces de corredores, galerías e salóns
váianse apagando unha tras outra,

¿terei nese intre a calma e a cordura
de gardar no último fulgor da miña conciencia
o son da túa risa,
o recordo dos teus ollos...