El verano se acaba y la vuelta al trabajo es la noticia más destacada de los informativos televisivos, las portadas de los periódicos y demás medios de comunicación.

Todos los años es lo mismo, a finales de agosto, hay que soportar el insoportable anuncio de El Corte Inglés con unos niños repelentes que vuelven ¿felizmente? al cole; los consabidos consejos (¡que no funcionan!) para superar el estrés post vacacional y cómo no, la avalancha de coleccionables.
Porque, como cada año, tenemos que sufrir ese empeño insistente para que coleccionemos soldaditos de plomo de la guerra de los 100 años, esos horripilantes relojes que ya no gustan a nadie, o ese robot que nunca llegarás a montar y que encima no va a funcionar bien. Basta ya. Desde el apartado editorial de Zentolos, que sí nos preocupamos, de verdad, por nuestros queridos lectores, os proponemos un par de coleccionables que os harán la vuelta al trabajo mucho más divertida. A la mierda la tristeza por que se hayan acabado las vacaciones y ya no puedas tomarte esas cervecitas en la terraza del chiringuito mientras sacas pelusillas del ombligo; a la mierda las formalidades con esa compañera pelma que no te deja en paz preguntándote todo el rato, ¿qué tal de vacaciones? para luego abrasarte con todo lujo de detalles y miles de fotos familiares en Flickr de sus vacaciones de crucero por las islas del mar Egeo.
Aquí está la solución. Disfruta de los auténticos coleccionables que llenarán tus ratos de ocio durante el próximo invierno y recuerda: envía rápido la suscripción, la edición es limitada.

Boñigas del mundo

Cacas de leyenda