Tag : agricultura ecologica

Written on ene, 10, 2013 by in | 2 Comments.

Una de las novedades más importantes en la huerta de este pasado año, fue la adopción de un invernadero. En aquellas fotos, el invernadero recién montado, tenía un aspecto casi lunar, de instalación industrial. Por suerte, a las pocas semanas empezó a llenarse de vida y de frutos. La verdad es que no sé por qué tardé tanto tiempo en incorporarlo a la huerta, quizás no pensé en los espectaculares resultados obtenidos.
Como muestra, algunas fotos de esta pasada temporada hortícola.

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Written on oct, 02, 2012 by in | 8 Comments.

Que una revista cuatrimestral cumpla 50 números es todo un logro, pero si esa revista se dedica a hablar de agricultura y ganadería ecológica, de un medio rural vivo, de soberanía alimentaria y de otras utopías, es, simplemente, una hazaña. Así que celebremos los 50 números de La Fertilidad de la Tierra y felicitemos a su equipo que, contra viento y marea, consigue trasmitirnos su amor por otro mundo posible y nos enseña que hay otros modos de cuidar la tierra y, de paso, cuidarnos a nosotros y al entorno.
Parafraseando a Álvaro Cunqueiro: ¡Mil primaveras más para La Fertilidad de la Tierra!

Ellos para celebrarlo han publicado un manifiesto por La Fertilidad de la Tierra, el cual suscribo punto por punto.

Futuro: Alimentar un Planeta cada vez más poblado es un reto al que se enfrenta la agricultura del futuro. Lejos de las soluciones reduccionistas que se plantean desde el agronegocio (transgénicos, monocultivos), el verdadero camino perdurable es incrementar tanto la fertilidad latente de la tierra para obtener alimentos de gran vitalidad, como la superficie dedicada a una agricultura y ganadería respetuosas con el entorno.
Ecología: Los ecosistemas naturales mantienen su fertilidad gracias al maravilloso diseño de los ciclos naturales. La agricultura debe mirarse en ese espejo para conseguir el mismo objetivo.
Responsabilidad: Tenemos en nuestras manos (agricultores, ganaderos, consumidores, técnicos, investigadores…) la responsabilidad de guiar correctamente esa riqueza que se nos entrega para alimentarnos. Nuestra elección debe ir siempre hacia mantener o mejorar ese bien.
Transformación: La tierra es sabia y transforma los residuos y desechos que no queremos en nutrientes y vida para los cultivos y los pastos. No rompamos esa capacidad incorporando tóxicos y contaminantes.
Identidad: Los pueblos se identifican con sus paisajes, sus variedades cultivadas y razas autóctonas, su cultura. Conseguir alimentos originales con su verdadero aroma y sabor,y su sublime calidad, y la conservación del patrimonio natural van de la mano de una tierra fértil que alimente los árboles, las plantas y los animales.
Laboreo: El agricultor, la agricultora, deben colaborar con la tierra para mejorar su fertilidad. La tierra es “sagrada”. Evitemos alterar los horizontes, destrozar la estructura o realizar prácticas agresivas. El balance adecuado de aire, agua, tierra y calor, los cuatro
elementos, es la esencia para una producción perdurable en el tiempo. Larga vida al humus.
Investigación: La forma en que la Naturaleza mantiene y mejora la fertilidad de la tierra está ahí para ser observada, investigada, estudiada, comprendida y divulgada. La ciencia debe estar al servicio del bien común, no en manos de los intereses económicos de una minoría.
Diversidad: La vida en una tierra sana es un abanico de diversidad. Cada organismo tiene su función y todos juntos trabajan de una manera armónica para conservar la fertilidad de la tierra.
Arte: La agricultura es el arte de cultivar la tierra, según el Diccionario. La inspiración de agricultores y agricultoras, de ganaderos y ganaderas, el amor por su trabajo, debe hacerse materia en una tierra fértil que alimente al cuerpo pero también al espíritu del artista y del espectador.
Decálogo: Este decálogo es solo un inicio para que cada agricultor, cada ganadero, cada hortelano, cada jardinero, cada persona que tenga la fortuna de vivir en contacto con la tierra incorpore sus ideas, sus vivencias, sus esperanzas y sus ilusiones, pero también su compromiso con ella.

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Written on abr, 09, 2012 by in | 4 Comments.

Después de muchos años de darle vueltas al asunto, por fin, me he decidido a comprar un invernadero para complementar la producción de la huerta. El uso de un invernadero es esencial en zonas donde el clima no permite que ciertas plantas se desarrollen de forma idónea.
En mi caso, el invernadero servirá para “asegurar” la producción de ciertas plantas cuya producción depende en demasía de las condiciones ambientales del exterior. Por ejemplo, la producción de tomates suele complicarse en verano por un exceso de humedad y falta de calor que, al final, suele acarrear problemas de hongos en las plantas y la consiguiente pudrición de los frutos. Además, servirá para intentar sacar adelante algunas variedades de pimientos, cultivar berenjenas, melón, sandía…

Lo que más me preocupa es la dificultad de hacer las rotaciones, ya que tomates, pimientos y berenjenas pertenecen a la misma familia. También será un reto, controlar sin usar medios químicos, la aparición de enfermedades fúngicas, favorecidas por las altas temperaturas del interior del invernadero.
De momento, tengo organizado el interior en pequeños bancales, rellenados con una mezcla de tierra, arena y mucho mucho compost. Espero que el próximo fin de semana empiece a albergar las nuevas plantas.





En fin, un nuevo reto (y trabajo) que añadir al cultivo de la huerta familiar ecológica.

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Written on mar, 01, 2010 by in | Leave a comment

Parece que algo se mueve en la horticultura urbana gallega, con la creación de la Asociacion Galega de Horticultura Urbana (AGHU) [GZ]. La asociación pretende ser un núcleo de encuentro entre personas y colectivos para el intercambio de experiencias, productos y conocimientos sobre Horticultura Urbana, así como el acercamento social entre ellos.
Dentro de las futuras actividades, cabe destacar el proyecto de un banco de semillas autóctonas, promoción de la lentitud como virtud vital, lucha antitransgénicos, jornadas de divulgación de la horticultura urbana, etc. También destacable su filosofía alternativa y anticapitalista, por ejemplo, los socios no pagan en dinero, si no en tiempo, una moneda no sujeta a especulación, inflación, etc.
Ojalá el proyecto tenga éxito, pues ideas así, son más necesarias que nunca.

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Written on feb, 19, 2010 by in , | Leave a comment

El clima se define como los valores medios de las variables atmosféricas en una determinada región durante un período de tiempo determinado. Las principales variables que se tienen en cuenta para definir el clima son: temperatura, humedad, fuerza y dirección del viento, precipitación y valores de presión atmosférica. Según sean estos valores promedios, sobretodo la temperatura y las precipitaciones, estaremos hablando de un tipo de clima u otro. En la Península Ibérica tenemos, principalmente, tres tipos de clima:
· el mediterráneo, caracterizado por temperaturas suaves en invierno y cálidas en verano, y precipitaciones escasas, principalmente en otoño y primavera y prácticamente nulas en verano;
· el continental suave o mediterráneo continentalizado, a diferencia del anterior, presenta temperaturas muy frías en invierno y cálidas en invierno, lluvias no muy abundantes, casi nunca en verano;
· el atlántico, que presenta temperaturas suaves en invierno, no muy cálidas en verano y un régimen de precipitación elevado a lo largo del año.

Las diferentes variables ambientales condicionarán de forma dramática el paisaje, la distribución de la flora y la fauna, teniendo cada uno de los diferentes climas, especies vegetales y animales característicos. Es evidente, que dichas condiciones también van a influir, de manera notable, en nuestro huerto familiar, así que será importante saber a qué clima general pertenece el lugar donde se encuentra nuestra huerta.



Tomado de El clima, la vegetación y la fauna de España

Además, debemos tener en cuenta que algunos factores geográficos pueden modificar considerablemente los rasgos generales del clima:
· Altitud. La altura sobre el nivel del mar es uno de los factores que más alteraciones producen en el patrón general del clima. En general, a mayor altitud tendremos un descenso general de las temperaturas a lo largo de todo el año. Relacionados con la altitud cabe destacar un par de fenómenos que pueden alterar, en determinados momentos del año las condiciones generales del clima. Uno de esos fenómenos es el llamado efecto Foehn, por el cual, las nubes cargadas de humedad provocan precipitaciones en una de las laderas de la montaña, nubes, que al llegar a la otra ladera, llevan una menor carga de humedad, provocando un aumento de la temperatura y descenso de la humedad, de este modo, una ladera tendrá elevada pluviosidad y la otra, una ausencia extrema de precipitaciones.



Otro fenómeno a tener en cuenta y que está relacionado con la altitud, es el fenómeno llamado de inversión térmica. Su efecto más notable es la caída brusca de las temperaturas en los valles y un aumento en las montañas, debido al diferente peso de las masas de aire caliente y frío. Sus consecuencias pueden ser desastrosas en los cultivos, al provocar heladas más fuertes de lo esperado.
· La orientación. No es lo mismo estar en una zona de umbría (hacia el norte), en la que apenas da el sol, a estar en una zona de solana (hacia el sur) donde la exposición solar es máxima.
· La continentalidad, es bien sabido que la proximidad a la costa suaviza los valores climáticos y que la lejanía al mar, suele extremar las condiciones atmosféricas.

En el momento de emplazar tu huerta debes tener en cuenta los siguientes factores:
· Localización geográfica, para saber a grandes rasgos que tipo de clima afecta a tu zona.
· Altitud, a mayor elevación sobre el nivel del mar, el clima se volverá más extremo. Observar si hay cerca una montaña, conocer los vientos predominantes (sobretodo, los responsables de las lluvias) por si acaso hay algún efecto tipo Foehn o si estás en un valle de clima frío, la inversión térmica puede jugarte malas pasadas.
· Si el terreno es plano, la orientación no es muy importante, pero si la huerta está en una zona de pendientes, debes tener en cuenta que en zonas frías, debes evitar colocar la huerta en la zona de umbría, pues el clima será más extremo en esa zona; en zonas muy cálidas, quizás debas evitar la insolación máxima pues podría acarrear problemas en verano debido al exceso de calor.
· Si estás en una zona próxima a la costa, debes saber que el clima será suavizado por la cercanía al mar.

Todos estos factores son importantes en una huerta, pues de ellos podremos deducir, qué plantas se darán bien en ese clima, qué plantas se adaptarán de forma irregular, y cuáles, no darán cosecha casi nunca. Las condiciones ambientales más importantes en este caso son la temperatura, sobretodo las mínimas, y el régimen de precipitación y pluviometría.
Estos datos pueden obtenerse de las redes meteorológicas que tiene cada Comunidad Autónoma o de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) del Ministerio de Medio Ambiente. Medio Rural y Marino. Por ejemplo, puedes ver los valores climatológicos normales en las diferentes estaciones del Ministerio.
Otra opción es obtener tus propios datos con una estación meteorológica casera, sobretodo las temperaturas máximas y mínimas. Por ejemplo, en la siguiente gráfica podemos ver la temperatura mínima mensual por año en mi huerta, durante los últimos ocho años.

temp_min
Con esas mínimas nocturnas está claro que muchas plantas de clima mediterráneo no podrán sobrevivir, o no darán los frutos deseados, por lo que en principio las desecharemos de nuestra huerta.

En esta otra gráfica podemos ver el número de heladas por mes durante los últimos nueve años.

Heladas


Lo más destacable es, observar que hasta el mes de Abril, es frecuente que haya heladas nocturnas, por lo que los semilleros o bien se hacen a cubierto, o bien las especies más sensibles deben de ser plantadas más tarde. Del mismo modo, se puede apreciar que en Noviembre comienzan las primeras heladas invernales, por lo que estaremos atentos en esas fechas para recoger aquellas cosechas sensibles a las heladas.

Resumiendo, el clima va a ser uno de los factores decisivos en la huerta, debemos conocerlo bien para poder aprovechar correctamente los recursos y como siempre recomiendo, investiga, experimenta y aprende para mejorar tu huerta y que ella te mejore a ti.

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