Tag : ciencia

Written on mar, 12, 2010 by in , | Leave a comment

Arpanet, también conocido como Gerald Donald, Glass Domain, Intellitronic, Heinrich Mueller o Dopplereffekt es un experimentador de la música techno, uno de sus discos conceptuales, Inertial frame, está dedicado a la astrofísica con títulos muy sugerentes.

El propio titulo, Inertial frame (Sistema de referencia inercial), ya nos mete de lleno en una sonora clase de astrofísica:
· Universe Oscillation (Oscilación universal, véase Universo oscilante)
· Großvater Paradoxon (La paradoja del abuelo, también conocida como La Paradoja del viaje en el tiempo)
· Axis Of Rotation (Eje de rotación)
· Infinite Density (Densidad infinita)
· Zero Volume (Volumen cero, estas dos últimas condiciones necesarias antes del Big Bang).
· Twin Paradox (Paradoja de los gemelos).
· No Boundary Condition (Modelo de Universo sin límites).
· Schwarzchild Radius (Radio de Schwarzchild).
· Event Horizon (Horizonte de sucesos).
· Chandrasekhars Limit (Límite de Chandrasekhar).
· Ergosphere (Ergosfera).
· Lorentz Contraction (La contracción de Lorentz-FitzGerald).
· Gravitational Lense (Lente gravitacional).

En cuanto a lo musical, el disco es muy experimental, frío y oscuro como el propio Universo. A nivel personal, no es mi tipo de música favorito, pero no deja de ser curioso. Os dejo un par de temas.

Puedes escuchar el disco completo en Spotify

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Written on ene, 19, 2010 by in , | 11 Comments.

Veíamos ayer cómo los babuinos eran una especie modelo para el estudio del estrés en los seres humanos. Hoy veremos, cómo un evento puntual, puede cambiar la historia de una manada y qué lecciones podemos sacar nosotros.
Es habitual describir a la especie humana como un animal agresivo por naturaleza, que llevamos, como decía la canción, la violencia a flor de piel. Del mismo modo, los babuinos y sus complejas relaciones sociales hacen que la agresividad dentro de la manada sea un comportamiento habitual. Pero, en 1990 Robert Sapolsky observó como un hecho puntual desbarató por completo las apreciaciones realizadas sobre la agresividad de la especie.

A principios de los 80, la manada que Sapolsky llevaba años estudiando sufrió un gravísimo percance. La manada se acercó hasta un basurero de un compeljo turístico y encontró gran cantidad de alimento de fácil consumo. Como veíamos ayer, el líder y sus ayudantes, son los primeros en alimentarse y después lo hacen el resto de individuos de la manada. Los problemas empezaron al poco tiempo, pues la carne consumida estaba contaminada con el bacilo de la tuberculosis y muchos animales de la manada empezaron a sufrir fatales problemas de salud, como consecuencia todos los machos murieron. Roberet Sapolsky estaba viendo cómo el trabajo de muchos años podía perderse, por culpa de esta contingencia. Sin embargo, gracias a este singular evento, sucedió que los babuinos situados en la base de la escala social, tuvieron, de forma inesperada, la oportunidad de convertirse en líderes de la manada. Estos monos siempre habiann estado sometidos al poder de los líderes y su tendencia, era la de ser menos agresivos, más cooperativos. De pronto, la manada se encontró con una proporción de hembras elevada y unos machos líderes menos agresivos. Las consecuencias sociales fueron impresionantes, se redujeron de forma notable los ataques y descendió la agresividad con los machos y las hembras inferiores. No sólo eso, otros comportamientos de tipo social, como el cepillado o compartir lugar, se incrementaron notablemente, dándose incluso entre machos, algo no observado en babuinos hasta la fecha. En palabras del propio Sapolsky: “Aquel desastre demográfico, a veces llamado cuello de botella por los biólogos evolutivos, había provocado un cambio en la manada que ningún experto hubiera podido pronosticar“. Pero el futuro, todavía deparaba más sorpresas. En condiciones normales, las hembras pasan toda la vida en la misma manada, mientras que los machos la abandonan cuando alcanzan la pubertad. Por lo tanto, las hembras adultas son nacidas en el grupo, pero en los machos hay un reemplazamiento a lo largo de los años. A mediados de los años 90, ya no quedaba ninguno de aquellos machos supervivientes de la tuberculosis, todos los machos habían llegado después del suceso y sorpresivamente siguieron manteniendo una conducta única de no agresión. Pasados veinte años, en el grupo se mantiene esa conducta, que no comparten con ningún otro grupo de babuinos conocido: “definida por antropólogos y etólogos, la cultura consiste en variaciones locales del comportamiento, que ocurren sin motivos genéticos o ecológicos y que perviven en el tiempo, más allá de los miembros que los originaron; el comportamiento de los babuinos de no agresión y elevada cooperación es nada más y nada menos que una cultura benigna multigeneracional“.

Si los extremadamente agresivos babuinos son capaces de crear una cultura de no violencia, rompiendo los prejuicios establecidos y las previsiones, a ¿qué espera el ser humano para dar el paso decisivo de construir una sociedad basada en la no violencia y el entendimiento mutuo?

+ info en el interesantísimo (y difícil de encontrar) artículo de Robert Sapolsky titulado: A natural history of peace [PDF; 2,07MB; EN].
Esta información y otras investigaciones del doctor Sapolsky aparecen en el muy recomendable video del National Geographic, Stress: portrait of a killer (Estrés, retrato de un asesino).

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Written on ene, 18, 2010 by in | 2 Comments.

Los babuinos son unos simios que resultan muy interesantes en estudios de comportamiento, pues están muy organizados socialmente. Las manadas, que pueden llegar a tener 250 individuos, están lideradas por un macho dominante, al que acompañan un número variable de machos adultos emparentados con él, que cooperan en el mantenimiento del estatus dentro del grupo y tienen funciones defensivas y de cohesión. Más abajo en la escala social, se encuentran los machos no emparentados con el líder, las hembras y por último estarían los babuinos jóvenes. Parece ser, que dentro de las hembras habría cierta organización social basada en una especie de jerarquía matriarcal. Como os podéis imaginar, los conflictos entre escalafones sociales diferentes, son muy habituales y, en numerosas ocasiones, muy violentos, pues del estatus social dependerá el número de hembras que pueden cortejar, el número de apareamientos y la cantidad de comida. Incluso, puede haber peleas entre diferentes clanes o familias dentro del grupo por hacerse con el control de la manada. Si el ataque da resultado, el líder es asesinado, y el nuevo macho dominante instaura su poder y se rodea de machos emparentados con él.

El profesor Robert Sapolsky [EN] es un reputado científico cuya labor se centra en diferentes campos de la Biología, como la neurología, etología o la antropología biológica. Sapolsky, especialista en el comportamiento de estos simios, intentó establecerlos como especie modelo para el estudio del estrés en humanos, ya que el origen primario del estrés en ambas especies es más psicológico que físico. Sapolsky comenzó a estudiar cómo afectaba el estrés a los diferentes tipos de machos según su estatus, ¿podría ser diferente la respuesta fisiológica al estrés entre machos dominantes y subordinados? Como medida fisiológica del estrés, Sapolsky, estudió los niveles de testosterona en sangre de diferentes tipos de machos a lo largo de los años. El resultado fue sorprendente, los machos dominantes estaban mucho menos afectados por el estrés que los machos subordinados, y estas diferencias tenían consecuencias negativas en la salud de los babuinos más estresados. Más información en Stress in wild de R. Sapolsky 1990, [PDF; 2,5MB; EN].

Algo similar se ha encontrado en el ser humano, aquellos individuos que en el ambiente laboral son, o se sienten, subordinados, presentan mayores niveles de hormonas del estrés, que aquellos trabajadores que son jefes o no tienen la sensación de ser subordinados. Del mismo modo que en los babuinos, mayores niveles de estrés, implican problemas de salud graves derivados de tal situación. Por ejemplo, personas afectadas de estrés crónico pueden sufrir problemas en el aparato intestinal (dolores, úlceras, agravamiento del síndrome de colon irritable), sistema nervioso (ansiedad, depresión), sistema cardiovascular (arteriosclerosis, problemas coronarios, aumento del colesterol en sangre), sistema inmune (aumento de resfriados o infecciones), obesidad, diabetes, etc. Más información en Estrés y salud [PDF; 32,2 KB].

Si leiste esto, seguro que te interesa: Las enseñanzas de los babuinos.

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Written on dic, 31, 2009 by in | Leave a comment

Se acaba el año y con él el año dedicado a Darwin. Ha sido un año, en el que se ha hablado bastante de Darwin y bastante de evolución, lo cual siempre es gratificante.
Para despedir este acontecimiento una anotación, en plan resumen, de qué se pensaba antes de Darwin y algunos científicos cuyos trabajos allanaron sobremanera el camino para la teoría evolutiva.

Desde el punto de vista individual es razonable pensar en la inmutabilidad del mundo que nos rodea. Nuestra propia existencia es tan efímera comparada con los cambios que se producen en el planeta, que los percibimos como si fueran estáticos. Incluso, si lo vemos desde el punto de vista de especie, nuestra cultura apenas registra de forma fiable los últimos 4000-5000 años; nada, en comparación con cualquier proceso gradual como la formación de montañas, aparición de lagos o mares y, cómo no, la aparición de nuevas especies y su evolución.
Ya desde el pensamiento griego, Platón y Aristóteles propusieron la inmutabilidad de las especies, es decir, las especies permanecían sin cambios a lo largo del tiempo, lo cual fue adoptado por el cristianismo, para explicar la diversidad biológica como fruto directo de la creación por Dios. Hay que subrayar, sin embargo, que hubo en la propia cultura griega, corrientes filosóficas que intentaron evitar el misticismo y las fuerzas divinas como explicación del origen de la vida y que esta tuviera un fin o diseño. Anaximandro de Mileto, propuso que los seres vivos, incluido el hombre, habían surgido de organismos más simples; Demócrito pensó en otros mundos habitados por diferentes seres vivos, e imaginó un Cosmos de tamaño enorme. Sin embargo, estas líneas de pensamiento fueron cayendo en el olvido, a favor de las ideas metafísicas recogidas por el cristianismo.
Las ideas del pensamiento de Platón en cuatro principios: Esencialismo o creencia en ideas inmutables; Cosmos vivo y armónico, sin cambios; la necesidad de un demiurgo o creador y la presencia de los llamados principios incorpóreos, lo que en la actualidad llamaríamos alma.
Con estas cuatro premisas, profundamente arraigadas, el camino para poder hablar de evolución o cambios en las especies estaba absolutamente impracticable. Durante 2000 años, estas ideas se mantuvieron y reforzaron dando lugar a un diseñador del Universo conocido, y a un mundo estático, donde no existía espacio para otro tipo de pensamiento.
Sin embargo, a finales de la Edad Media, algunos científicos empezaron a cuestionar ciertos principios desde cuatro ramas de la Ciencia: la Astronomía empezó a cuestionar que el Universo, era mucho más grande de lo que se pensaba; la Geología comenzaba a atisbar que la Tierra había estado sometida a profundos cambios en el pasado, y que la duración de dicho “pasado” era mucho mayor de lo que se creía; la Biología, que gracias a la facilidad de viajar por todo el mundo, descubrió una variabilidad biológica muy diversa y diferente de la conocida en aquellos tiempos; la Paleontología y el descubrimiento de los fósiles. Todos estos descubrimientos empezaron a poner en duda algunos de los hechos relatados en la Biblia y que se tenían como absolutamente ciertos. De pronto, la escala temporal empezó a adquirir una importancia vital para intentar explicar ciertos fenómenos y ciertos hallazgos.
A partir del siglo XVIII una serie de descubrimientos y de ideas científicas fueron allanando, algunas realmente sin querer, el camino hacia la idea de evolución de las especies.
Georges Louis Leclerc, conde de Buffon (1707-1778) en su voluminosa “Historie naturelle” intentó abordar conceptos que serían claves para el futuro tales como el concepto de especie (por cierto muy cercano a la definición más empleada hoy en día), clasificación de los organismos, variabilidad biológica, distribución de los seres vivos, causas de la extinción. En otras disciplinas propuso que la tierra era más antigua que lo que proponía la Biblia, idea que le valió ser juzgado por la Iglesia. Además, fue el impulsor de disciplinas claves para el estudio de la evolución como la Anatomía comparada o la Biogeografía.
Carl Linnaeus (1707-1778) desarrolló un sistema de clasificación de los organismos, la denominada nomenclatura binomial, la cual sigue estando vigente. Además aportó conceptos tan complejos como el de especie, las relaciones interespecíficas, la adaptación de las especies a determinados ambientes.
Jean-Baptiste Lamarck (1744-1829). La explicación del problema de las extinciones empezó a ser un asunto clave para muchos científicos, ya que usando los principios, bien establecidos hasta entonces, no era posible dar una respuesta satisfactoria al problema. Como posibles soluciones al problema, se plantearon algunas soluciones como aludir al diluvio universal como causa de las extinciones, pero, cómo explicar la extinción de especies acuáticas; o decir que las extinciones eran solamente locales, provocadas por el hombre, pero que seguirían existiendo en otros lugares del planeta. Lamarck en su “Filosofia zoologica” propuso que los organismos no se habían extinguido, si no que se habían transformado de forma gradual para convertirse en las especies que conocemos en la actualidad. Lamarck también introdujo el término de cambio biológico y empleó una escala temporal mucho mayor de la empleada hasta entonces. Otros de los tema abordados por Lamarck fue el estudio del origen de las especies, según él, las más complejas serían las más antiguas, y las menos complejas, las más recientes, de modo que no intuyó que todas las especies tienen un origen común. A pesar de su mala fama actual, Lamarck propuso una auténtica revolución, la primera teoría de la evolución, siendo su mayor problema la explicación de cómo se producían los cambios adaptativos de las especies: la principal causa del cambio evolutivo sería la tendencia en aumentar la complejidad organizativa de los seres vivos; los cambios ambientales, provocarían cambios en la conducta; estos cambios provocarían un uso más frecuente de ciertos órganos, lo que aumentaría su tamaño o desarrollo. La fuerza evolutiva que provocaría los cambios sería pues el ambiente: la necesidad crea el órgano o lo modifica para usos nuevos o mejores.
Georges Cuvier (1769-1832): Fue el fundador de la Paleontología y su principal aportación fue asociar diferentes faunas fósiles de mamíferos a diferentes estratos geológicos; demostró la realidad de las extinciones; negó la posibilidad de la generación espontánea. Y a pesar de estos descubrimientos claves para el desarrollo de la teoría evolutiva, Cuvier siempre se mostró un firme opositor al evolucionismo.
Charles Lyell (1797-1875). Geólogo de profesión, fue firme defensor del uniformitarismo, el cual defiende que los fenómenos geológicos pasados son uniformes, excluyéndose cualquier fenómeno catastrófico. Su obra influyó notablemente en Darwin, pues le hizo cambiar su forma de ver el mundo.
Robert Chambers (1802-1871). Propuso que la fauna había evolucionado lenta y gradualmente en el transcurso del tiempo geológico, sin asociación a sucesos catastróficos ambientales y que todos los organismos parecen haber surgido de un reducido número de estirpes. Sin emabego simpre pensó que estas causas naturales estaban dirigidas por un plan preexistente.
Lord Monboddo (1714-1799) fue un lingüista que propuso de forma casual que todos los simios y antropoides tenían un origen común.

En resumen, desde la publicación de Filosofia zoologica aparecieron una serie de evidencias que allanaron el camino para las ideas de Darwin:

  • Sucesión de faunas fósiles, queda en entredicho la inmutabilidad de la creación.
  • Persistencia de ciertos organismos a través de las eras, en contraposición al catastrofismo universal.
  • La existencia de órganos vestigiales o rudimentarios, en contraposición del diseño perfecto.
  • Anatomía comparada desvelando la ascendencia común.

Gracias a estos avances Darwin y Wallace fueron capaces de postular la teoría de la evolución basada en la selección natural de los organismos.

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Written on dic, 23, 2009 by in | Leave a comment

Es más que probable, que ninguno de los que hacemos (leemos) Zentolos habitualmente, estemos celebrando que nos ha tocado la lotería. No te aflijas y respira tranquilo, pues a pesar del subidón inicial y de una mejoría en tu salud mental a medio plazo, es probable que, a largo plazo, la situación no sea tan buena.
Se suele decir, que el dinero no da la felicidad, aunque haya varios estudios científicos que digan lo contrario. Por ejemplo, es bien sabido que, en términos generales, la gente con mayor poder adquisitivo, suele tener unos niveles de salud superiores a la gente pobre (Income-related inequalities in health: some international comparisons (Desigualdades en salud relacionadas con los ingresos: algunas comparaciones internacionales). Otros trabajos centrados en el estudio de la mejora de la calidad de salud mental tras recibir un premio de la lotería, sugieren que ésta mejora notablemente. Por ejemplo, Gardner y Oswald (Money and Mental Wellbeing:A Longitudinal Study of Medium-Sized Lottery Wins [PDF;256KB] sugieren que, una vez que asumimos el premio, nuestra salud mental es mejor a partir de los dos años de haber ganado. Sin embargo, hasta hace poco, los estudios se centraban sólo en la parte emocional, dejando de lado el aspecto de la salud física. Sería lógico pensar que mejorando la salud mental, nuestra salud física saliese favorecida aunque fuese de manera indirecta.
Sin embargo, un estudio reciente de Andrew Clark y Benedicte Apouey titulado Winning Big but Feeling No Better? The Effect of Lottery Prizes on Physical and Mental Health [PDF; 303KB], algo así como: ¿Ganando a lo grande pero no sintiéndose mejor? El efecto de los premios de las loterías en la salud física y mental, sugiere que, como apuntaban otros investigadores, ganar dinero en algún tipo de lotería o apuesta, supone una mejora en la salud mental a partir de los dos o tres años. Pero, paradójicamente, ganar un premio, en principio, parece no tener ningún efecto en la salud física.
Sin embargo, los autores, sí constataron un aumento en las actividades de riesgo para la salud, es decir, ganar un premio en la lotería, implicaba, estadísticamente, un aumento en actividades nocivas como fumar o beber alcohol. De hecho, encontraron, una asociación clara, entre ganar un premio y el aumento del número de cigarrillos fumados, y otra asociación interesante, que, a premios mayores, un mayor consumo de alcohol en actos sociales. Probablemente el aumento de estas dos actividades de riesgo, acarreen problemas de salud a medio y largo plazo.
Dejando al margen el tema de la salud, también han aparecido estudios que sugieren que los ganadores de grandes premios tiene más probabilidades de entrar en bancarrota que aquellos que ganan premios de una cuantía menor. Eso es, al menos, lo que proponen Hankins y colaboradores en un trabajo titulado: The Ticket to Easy Street? The Financial Consequences of Winning the Lottery (¿El billete al camino fácil? Las consecuencias financieras de ganar la lotería).
Así que no te aflijas, ya sabes que lo importante, es tener salud.

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