Tag : citas

Written on dic, 15, 2008 by in | Leave a comment

Una vela torcida ilumina tan bien como una recta, pero intentar enderezar una vela es quedarte con dos pequeñas

Ashbless en un comentario a su propio post titulado: No hay ingrediente secreto, de Kung Fu Panda, o cómo encontrar tesoros para el alma hasta debajo de las piedras.

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Written on dic, 02, 2008 by in | 4 Comments.

Pongámonos en situación.
El joven Mitsuo Kondo ha muerto, su hermana y su novia organizan un sentido y pequeño funeral, al que invitan a un selecto grupo de amigos, entre ellos, nuestro protagonista, Koichi Takagi.
En la escena podemos ver el ataúd de Kondo. Sus chicas están arrodilladas cerca del cadáver y sus amigos situados en frente. La juventud del finado acrecienta el sentimiento de tristeza. Son los momentos previos a la incineración.

En un momento dado, suena el teléfono y se produce el siguiente diálogo entre las chicas:

– ¿Quién era?
– Era su médico. Dice que el marcapasos de Mitsuo todavía está encendido.
– ¿Qué? Eso significa…
– …que si le incineramos… explotará.
– ¿Qué pasa con el doctor?
– Está de vacaciones y no puede volver.
– ¿Qué debemos hacer?
– Dice que nos las apañemos solos.
– ¿Qué significa “que nos las apañemos”?
– El doctor dice que si abrimos su pecho, hay un cable rojo y uno blanco. Me ha dicho que cortemos el rojo.
– ¿Abrir su pecho… y cortarlo?
– Me ha dicho que acababa de ponerle uno nuevo así que no será difícil cortarlo.

Mientras se produce el diálogo entre ellas, los amigos Mitsuo se miran alucinados.

En ese momento una de las chicas le propone al amigo más veterano…

– ¿Te importaría hacerlo?
– ¿Qué? Pero…

(El hombre mayor muestra su desacuerdo con la idea, pero, de pronto, su cara se ilumina)

– Hey… Takagi… tú trabajas con coches de control remoto, ¿verdad?
– ¿Cómo? (afirma sorprendido nuestro protagonista)
– Entonces eres bueno con el cableado y esas cosas.
– Yo… hum…

(Takagi duda, pero las chicas lo miran esperanzadas, Takagi, parece ser su mejor baza, además sabe de cables…)

– ¿No lo eres? Claro que lo eres, tienes que serlo.
– Pero…

En ese momento el resto de amigos interviene.

– Takagi es muy hábil con las manos, dice uno.
– Sí, lo harás genial, dice otro.
– Lo harás, ¿verdad? Dice la hermana con una cara de esperanza y tristeza a la vez.
– Por favor, dice la novia.

Nuestro protagonista, de pronto, se siente importante, es el centro de atención de todo el mundo y responde decidido…

– Muy bien entonces, lo haré.

En ese momento todos parecen muy dispuestos a que Takagi abra el pecho de Kondo y corte el cable rojo. Takagi coge un bisturí y abre le pecho de su amigo. En ese momento todos ponen cara de sorpresa

– Hey, ¿no parecen los dos cables rojos?
– Tiene razón…
– A lo mejor es por la sangre.

Los dos cables apenas se distinguen y nuestro héroe duda…

-¿Cuál es?, pregunta. Su cara ya no refleja la seguridad de hace un instante.
– Corta los dos, sugiere alguien.
– Eso no es correcto, contesta Takagi.
– Creo que ése parece más rojo, comenta la hermana.
El resto afirma…Ahora que lo mencionas…
– Diría que ése es más rojo… (comienzan las serias dudas)
– Eso sólo es tu opinión.
– Aclárate.
– ¿Qué? De acuerdo…

Viendo que la decisión es difícil, de nuevo, intentan cargar el muerto a otro y escaquearse…

– Su hermana decidirá, propone alguien
– Estoy totalmente de acuerdo, concluye otro.

Al final la hermana decide, el eterno dilema del cable rojo se repite de nuevo…

– Éste.

Takagi duda

– Por favor, implora la hermana.
. Allá voy…

Al cortar el cable rojo se produce una tremenda explosión, que provoca un pequeño incendio en el velatorio.

Takagi, destrozado, comienza una odisea nocturna, que lo llevará por antros peligrosos, a tener problemas con algunos yakuzas, con la policía, un tropiezo tras otro, hasta el clímax final.

Escena de la película Monday de Hiroyuki Tanaka (aka Sabu), delirante película japonesa, una especie de comedia negra, pasadísima, llena de buenas situaciones cómicas y con un final agridulce. Absolutamente recomendable.

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Written on nov, 14, 2008 by in , | 4 Comments.

Era tradicional que todos los nuevos emperadores dieran un primer impulso a su gobierno con una pequeña aventura militar… El hecho de ponerse a patear enemigos en las fronteras contribuía a que un emperador imprimiese su sello de autoridad en el imperio y se forjara una reputación, por no mencionar que también le ayudaba a mantener ocupado al ejército.

Por desgracia esto mismo se puede aplicar a los presidentes de EEUU de las últimas décadas. Dos mil años después se siguen empleando las mismas tretas para engatusar a la plebe, justificar invasiones y conseguir riqueza a partir de la sangre de inocentes.
¿Será capaz el señor Obama de romper la tradición de sus predecesores?

La cita está extraída del interesante libro Roma y los bárbaros: Una historia alternativa de Terry Jones y Alan Ereira.

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Written on oct, 24, 2008 by in | 1 Comment.

– ¿Qué pasa, es que a mi no me vais a ejecutar?
– Pues no. Tú eres un androide.
– Y ¿qué?
– Pues que sería como ejecutar a una lavadora…

Diálogo de la serie Plutón BRB Nero de La2.

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Written on oct, 21, 2008 by in | 5 Comments.

No creo que sea justo que la gente con dinero pague más impuestos, es penalizar el éxito.

Joe the plumber, Joe el fontanero

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