En un principio había pensado incluir la siguiente entrada en el apartado de Agri-cultura, pero no parece lo más conveniente, veamos por qué.

La Granja de cuerpos es una brillante idea del antropólogo forense William Bass. Establecida allá por el año 1971 en las instalaciones de la Universidad de Tennessee, en ella se estudia cómo se descomponen los cadáveres humanos para poder aplicar estos conocimientos a casos reales. Por ejemplo, se estudia cómo la fauna edáfica y los insectos que colonizan un cadáver van cambiando a lo largo del tiempo, esta prueba es fundamental para establecer el tiempo que ha pasado desde la muerte. También se estudia cómo afectan las condiciones ambientales y el lugar donde se encuentra un cadáver, ya que no es lo mismo encontrarlo en una zona húmeda, enterrado superficialmente, quemado, etc.

El origen de los cuerpos empleados en la granja es variado, pueden pertenecer a personas que nadie reclama y cuya identidad es desconocida, donaciones de los propios familiares o donaciones personales.

El nombre oficial es Instalación de Investigación Antropológica, pero popularmente se la conoce como la granja de cuerpos gracias a la novela de Patricia Cornwell, que se ha basado en este lugar para su novela titulada así.