Bailare sobre tu tumba
donde escondes postergado
el cariño que me has dado
y ahora tildas de locura

Bailare en el mas macabro
retroceso del recuerdo
por los deliquios del tiempo
que a tu amor he consagrado

Bailare siempre en tu mente
en otros brazos perjura
mariposa incoherente

Y mas alla de la duda,
retornados dulcemente
Bailaremos en tu tumba

Hubo un tiempo, no muy lejano, en el que la información no era una especie de epidemia sectaria que crecía sin cesar y lo impregnaba todo con tal espesor que hacía difícil vislumbrar lo que tenías a un par de palmos de tus propias narices. Era una época en la que cada fragmento de saber que llegaba a tu mente era más fácilmente saboreada y tratada con respeto, con admiración, con pausa…

Uno de esos fragmentos llegó, como casi todo, sin avisar y un par de décadas después puedo comprobar, con siniestra sorpresa, que aún no se ha desvanecido en el éter como lágrimas en la lluvia